SEVILLA 7 Mar. (EUROPA PRESS) -
Los vecinos del bloque donde vivía Francisco A.G.M., el hombre de 47 años que mató a su madre con una dosis letal de insulina aseguraron hoy que éste "no estaba bien de la cabeza" y que incluso su propia madre aseguraba que su hijo "no estaba muy bien".
En el edificio de la barriada sevillana del Polígono San Pablo, donde residían el presunto parricida y su madre, los vecinos no salían de su asombro y se reunían en los pasillos del bloque y en la calle para comentar lo sucedido.
Una de las mujeres que conocía a la madre de Francisco A.G.M., Natalia, comentó a Europa Press que "él la cuidaba" pero "estaba un poco mal de la cabeza", mientras que su madre, aunque "no podía andar porque se había roto la cadera", estaba "muy bien".
Los vecinos coincidían en que en el piso de la fallecida "no entraba nadie" y que sólo recibía la visita de su otro hijo.
De la misma manera se pronunció otra de las vecinas, Encarnación Ponce, quien señaló que el detenido "no quería ayuda de nadie" y no se relacionaba con sus vecinos, pero que "nunca pensamos que esto podía ocurrir". Ponce dijo que la fallecida era "muy servicial" y que hacía tiempo decía que su hijo "no estaba muy bien".
Los hechos tuvieron lugar el pasado domingo en la calle Taranta, cuando Francisco A. G. M. supuestamente suministró una dosis letal de insulina a su madre para que acabara sus días y con ellos la enfermedad que padecía. El presunto parricida permanece en dependencias del Cuerpo Nacional de Policía mientras continúa la investigación de lo ocurrido.