SEVILLA 30 Abr. (EUROPA PRESS) -
La Sección Cuarta de la Audiencia Provincial de Sevilla ha condenado a tres años de prisión a un hombre de 33 años, A. E. C., por un delito de homicidio intentado al herir con un arma blanca a un amigo con el que se encontraba tomando copas en un bar.
Según consta en la sentencia, a la que tuvo acceso Europa Press, se le condenó a la pena aceptada de tres años de prisión --de conformidad por las partes alcanzada el día del juicio, el pasado 29 de marzo-- con la atenuante muy cualificada de embriaguez.
Para el Tribunal, son hechos probados que durante la madrugada del 15 de mayo de 2005, el penado mantuvo una discusión en un bar por motivos no determinados con su amigo G.R.B. y, en el transcurso de la misma, con intención de acabar con la vida de este último, le clavó en dos ocasiones un arma blanca causándole una herida incisa de poca profundidad en el costado izquierdo y otra más profunda en el hipocondrio izquierdo que penetró en la cavidad abdominal y llegó a pinchar ligeramente el hígado.
El herido fue trasladado por terceros al Hospital Virgen Macarena y sanó de sus lesiones en 30 días, de los que 10 permaneció hospitalizado y todos estuvo impedido para sus ocupaciones. Como secuelas le quedaron dos cicatrices que le ocasionan perjuicio estético moderado. La sala precisó además que el lesionado, en su comparecencia acto seguido del juicio, manifestó que renunciaba a la indemnización que pudiera corresponderle.
El acusado, se dice también, realizó los hechos tras ingerir el día de autos "abundantes bebidas alcohólicas que afectaban notablemente a su comportamiento, sin llegar a anular total o parcialmente su capacidad de discernimiento y voluntad".
El fiscal solicitaba inicialmente cinco años de prisión, costas y una indemnización para la víctima de 1.500 euros por las lesiones y secuelas sufridas.
El penado, que ya ha sido condenado por robo en cuatro sentencias firmes anteriores --de 1999 y 2000-- a cuatro años de prisión y que se halla en prisión por la causa, reconoció en los hechos el día de la vista, si bien el agredido no llegó a presentar denuncia porque ambos son amigos y estaban asistiendo a un centro de desintoxicación por su adicción a las drogas. Tanto es así que la víctima desistió de solicitar para el acusado la indemnización de 1.500 euros, demandada inicialmente por el ministerio fiscal.