SEVILLA 16 Feb. (EUROPA PRESS) -
Los sindicatos de los trabajadores de Konecta se han concentrado este lunes en Sevilla contra "el abuso y la precariedad laboral que están sufriendo por parte de la multinacional sevillana". Los sindicatos han pedido a la compañía que "se siente a negociar para mejorar las condiciones laborales" de su plantilla.
La concentración ha tenido lugar a las puertas de la tienda Orange de la calle Tetuán de la capital sevillana como cliente de la empresa de telemarketing.
El sindicato UGT ha indicado que "tras la huelga de 24 horas del pasado 5 de enero, la dirección de Konecta continúa negándose a reunirse con los comités de empresa". En una nota han señalado que la plantilla "sigue acumulando precariedad, estrés y discriminación frente a otras divisiones del grupo.
Por su parte, la la secretaria general del Sindicato Provincial de Servicios de CCOO de Sevilla, Claudia Caus, ha remarcado que "se atropella la normativa de vacaciones al detraer días de descanso de la plantilla cuando se producen cambios de campaña entre los trabajadores".
"Esta falta de respeto a los derechos básicos se suma a una política de gestión basada en el castigo y la vigilancia extrema, una situación que genera un estrés inasumible tanto entre los teleoperadores y teleoperadoras como entre las personas coordinadoras", ha señalado.
Entre las reivindicaciones principales, los sindicatos piden a la empresa el fin de los "contratos precarios de 18 a 20 horas semanales repartidas en 5 días, sin posibilidad de ampliación", la posibilidad de acceso al teletrabajo, "un derecho que disfrutan otras sociedades del grupo Konecta, pero que a BPO y Castillian se les sigue negando injustificadamente"; que "se cumpla la normativa de vacaciones, vulnerada de forma sistemática por el departamento de Planificación".
Asimismo, también han reclamado la "eliminación de los turnos partidos impuestos, especialmente al consolidar horas, una práctica que rompe la conciliación familiar", junto con el "cese inmediato de la presión y las sanciones injustas que tratan a las personas como máquinas, no como trabajadores con derechos".
"No vamos a tolerar contratos de miseria y una organización del trabajo que ignora la salud mental y física de la plantilla", ha afirmado Claus.