SANTANDER 17 Jul. (EUROPA PRESS) -
El Ciclo de Conferencias sobre Prehistoria de Puente Viesgo, que este año cumple su vigésimo segunda edición, analizará este martes los orígenes del arte paleolítico en una ponencia que será impartida, a partir de las 20 horas en el Gran Hotel Balneario, por el profesor Federico Bernaldo de Quirós, director de las excavaciones arqueológicas de la cueva del Castillo.
La conferencia de Bernaldo de Quirós es la tercera programada este año por la Asociación de Amigos de las Cuevas del Castillo y sucede a la impartida por el profesor de Prehistoria y Arqueología de la Universidad Nacional a Distancia (UNED), José Manuel Maillo, sobre las primeras ocupaciones de homínidos en el norte de África.
Maillo aclaró que la primera evidencia de ocupación humana en el norte de África se vincula a restos arqueológicos de herramientas de piedra muy tempranas que en términos científicos corresponden al denominado olduvayense, que engloba a las primeras herramientas de la historia de la humanidad de los homínidos del Paleolítico Inferior (hace más de dos millones de años).
Según el ponente, "la mayoría de estos sitios del olduvayense no tienen fecha", aunque Maillo matizó que la datación propuesta para el yacimiento prehistórico de Ain Hanech, en Argelia, hace unos 1.800.000 años, "sugiere que los homínidos colonizaron el norte de África al mismo tiempo que las primeras dispersiones en Eurasia se estaban produciendo".
El conferenciante abordó también la época posterior a la de estas primeras herramientas de piedra de la humanidad, la achelense, de la que comentó "el norte de África y el Sahara tienen un rico historial de yacimientos con algunos de ellos fechados".
Entre estos yacimientos prehistóricos, el profesor de la UNED destacó los hallados en la ciudad marroquí de Casablanca, "donde la industria más antigua es un conjunto achelense de temprana fecha, aproximadamente hace un millón de años".
José Manuel Maillo aludió también en su conferencia al proyecto "Los caminos del Sahara", en el que colabora desde el año 2011 con otros prehistoriadores, para "dar a conocer, a través de restos arqueológicos intactos en el Sahara, las respuestas adaptativas de las sociedades prehistóricas a los cambios climáticos profundos que se produjeron en el Cuaternario".
Como precisó el conferenciante, "El Sahara es el mayor desierto del planeta pero estudios geológicos confirman que hace 8.000 años el 10% de su superficie se encontraba bajo el agua como consecuencia de un sistema complejo de lagos y ríos que se distribuían por toda su extensión".
"En otras palabras, el Sahara fue verde en muchas ocasiones durante los últimos dos millones de años, especialmente en el período más reciente, para el cual es posible realizar estudios de detalle que permiten conocer en profundidad los cambios orográficos y climáticos", argumentó el conferenciante.
Para Maillo, "estos cambios profundos en el clima afectaron drásticamente a la distribución de poblaciones humanas en el pasado, cada ocupación del Sahara Verde creó un corredor entre el África subsahariana y el Mediterráneo, creando momentos de contacto entre poblaciones y especies de homínidos, así como procesos de transmisión cultural de consecuencias globales".