Actualizado 25/06/2014 18:35 CET

El acusado de violar a una menor dice que la relación fue consentida

SANTANDER, 25 Jun. (EUROPA PRESS) -

  El acusado de violar en 2006 en una playa cántabra a una menor de 14 años con problemas de infantilismo y retraso en el crecimiento ha admitido haber mantenido relaciones sexuales con la denunciante pero ha afirmado que fueron consentidas y fue la chica la que se las propuso. Mientras, ella le ha reconocido en el juicio como la persona que "abusó" de ella y la penetró.

   La denunciante ha podido ver al acusado, M.A. --para el que la Fiscalía pide 15 años de prisión y una indemnización de 50.000 euros-- a través de un biombo con una mirilla y, tras dudar durante algunos minutos en acercarse, se ha asomado y lo ha reconocido como el agresor.

LA VERSIÓN DEL ACUSADO

   En el juicio, M.A., en prisión provisional por auto de mayo de 2013, ha relatado que ese día fue a la playa de una localidad cántabra -en esta información no se cita cuál es para guardar la identidad o cualquier detalle de la víctima-- cuando la chica --que era "guapa", según ha dicho--, se acercó, le dijo que tenía 17 años -él, en ese momento 18--; estuvieron hablando y ella "le propuso" tener relaciones sexuales a lo que él "le dijo que sí". Ha explicado que fueron a "hacer el amor" cerca de una comisaría próxima a la playa, pero no la violó, "agresión sexual no", ha puntualizado.

   El acusado, que no había declarado sobre los hechos hasta el día del juicio, ha asegurado que, después ella se despidió, se intercambiaron las direcciones y se marchó. "Se fue perfectamente, como yo. Contenta", ha asegurado M.A., que ha explicado que tras eso, él se fue a Bilbao, donde residía.

LA VERSIÓN DE LA VÍCTIMA

   Frente a esta versión, la presunta víctima ha afirmado que el día de los hechos se encontraba caminando por el paseo de la playa cuando un chico al que no conocía comenzó a hablarle, la llevó "de la mano" detrás de unas rocas cerca de la playa y próxima a un cuartel de la Guardia Civil, donde la agarró, le quitó los pantalones vaqueros, la blusa y la ropa interior y la penetró. Ha explicado que esto le causó "mucho dolor" -ha afirmado no haber tenido antes relaciones sexuales--. "Sangraba muchísimo", ha dicho.

   A preguntas de la fiscal y de la defensa sobre algunos detalles de la agresión que facilitó en anteriores declaraciones ante la Guardia Civil o a los médicos, la chica ha afirmado que "no se acordaba muy bien". Sí ha señalado que, como relató en declaraciones previas, apareció un "chico moreno", con el que se fue el acusado tras penetrarla. En el relato de la fiscal, se señala que la víctima vio a este chico ya en el paseo cerca del acusado.

   Tras la agresión, ella ha explicado que se vistió y fue a casa de una amiga, a la que le contó lo sucedido, tras lo que fue llevada a Laredo para ser explorada por un médico.

TESTIGOS

   Esta amiga ha explicado que ese día la chica llegó "muy mal" y "hasta le costó subir" y le dijo que "alguien había abusado de ella". Ha señalado que, en sus explicaciones sobre la agresión, su amiga mencionó a dos personas pero no le dio "detalles" porque cuando le preguntaban se ponía "a llorar".

   La testigo ha explicado que, cuando llegó a su casa, la víctima se quitó la ropa, se quiso "asear", a lo que le ayudó, y se puso unas prendas que ella le prestó. A continuación, metieron en una bolsa la ropa que llevaba supuestamente la chica en el momento de los hechos y fueron a que la viera un médico.

   Allí acudieron dos agentes de la Guardia Civil que en el juicio han explicado que ese día vieron a la chica en el centro sanitario donde fue examinada pero no consideraron "oportuno" tomarle declaración porque estaba "muy nerviosa", "muy triste" y "traumatizada" y lo hicieron al día siguiente, cuando ella les relató los hechos.

   Uno de ellos ha señalado que ella le pareció una "chiquita de 10 o 12 años" y le "sorprendió" saber que tenía 14 mientras que la otra agente ha afirmado que "le pareció excesivamente infantil" para esa edad. Sin embargo, han mantenido que el relato era "creíble" e, incluso, uno de ellos ha señalado que "desde un principio le creyó". "Son hechos que no refiere nadie si no le pasa", ha opinado.

LOS PERITOS

   Tras la declaración de los testigos, ha llegado la de los peritos que han señalado que en el tanga que, presuntamente, llevaba la víctima el día de la agresión, y que fue incautado por la Guardia Civil, se halló un perfil genético.

   Tiempo después, el Laboratorio de Criminalística de la Guardia Civil informó de que se había encontrado, durante una investigación seguida por la Ertzaintza, un perfil coincidente con el hallado en el tanga. Un agente del mismo ha insistido en que el perfil genético es "coincidente" con el del acusado.

   Por su parte, los dos miembros del Instituto de Medicina Legal -uno de los cuales se entrevistó con la menor en una ocasión-- han "corroborado" el informe de otro compañero, que no ha acudido por encontrarse de vacaciones.

   El que sí ha declarado ha explicado que, tras entrevistarse con ella esa vez, consideró que debía ser examinada de forma más exhaustiva para determinar si la chica tenía algún tipo de retraso o infantilismo. Por su parte, la directora del Instituto ha aclarado que en el reconocimiento médico que se hizo a la víctima el día de la agresión no hubo una "exploración completa" porque la chica tenía "sangrado vaginal" y "dolor intenso".

LAS CONCLUSIONES, A DEFINITIVAS

   Tras escuchar a testigos y peritos, la Fiscalía y la defensa han elevado a definitivas sus conclusiones. Así, la Fiscalía ha mantenido su petición de 15 años de cárcel, además de la orden de alejamiento a menos y comunicación solicitada durante 20 años.

   Le considera autor de un delito de agresión sexual, agravado. Y lo ha justificado afirmando que fue cometido por "dos o más personas" -el tercero no identificado al que se refirió la víctima y que la fiscal cree "cooperador necesario"-- y ha llamado la atención sobre la "especial vulnerabilidad" de la víctima, que medía en el momento agresión 1,50 -no 1,65 como ha afirmado el acusado-- y pesaba 32 kilos y además presentaba infantilismo y una edad mental que no coincidía con la biológica.

   Además, le reclama una indemnización de 50.000 euros por el daño moral y 350 por las lesiones causadas, una herida en el cuello y una cicatriz en los genitales externos.

   La fiscal considera que los hechos están "suficientemente acreditados" por la "coincidencia" de perfil genético como por el "reconocimiento" del acusado de que mantuvo relaciones sexuales con la chica. Ha mantenido que "en ningún momento" la chica "requirió" al acusado mantener relaciones sexuales, tal y como éste ha afirmado, sino que éste la "obligó" con "violencia e intimidación".

   La defensa ha mantenido, por su parte, su petición de que se absuelva a M.A. al considerar que no se ha producido prueba de cargo que "desvirtúe" el principio de inocencia al, a su juicio, no haber quedado "en modo alguno" los hechos que mantiene el fiscal. Ha insistido en la "falta absoluta de pruebas". Además, ha aludido a las "contradicciones" y "ausencia de credibilidad" que, a su juicio, hay en el testimonio de la víctima.

   Por otra parte, ha opinado que la víctima, ni su madre o su amiga -que eran testigos-- no han tenido "ni un ápice" de colaboración con la Justicia y ha recordado que el juicio no se pudo celebrar el pasado 17 por incomparecencia de la víctima, que no atendió las citaciones judiciales ni para el juicio ni en la instrucción.

   La defensa ha sostenido que "está en juego" 15 años de prisión para el acusado -se encuentra cumpliendo prisión en Pontevedra-- y ha opinado que "no puede ser" que un joven de 24 o 25 años "en la flor de la vida" sea condenado "porque una niña no quiere acordarse, o no se acuerda" de lo que sucedió y "no quiere" recibir tratamiento para hacerlo.

le "sorprendió" saber que tenía 14 y la otra ha afirmado que "le pareció excesivamente infantil" para esa edad.

   Uno de ellos ha afirmado que el relato era "creíble" y ha asegurado que "desde un principio le creyó" porque "son hechos que no refiere nadie si no le pasa".

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