Actualizado 12/08/2009 12:04

La estrategia ambiental del plan eólico propone medidas de compensación ambiental para mitigar el impacto

Se plantea que las empresas sufraguen los costes y el desplazamiento de los generadores que provoquen impactos que no puedan compensarse

SANTANDER, 12 Ago. (EUROPA PRESS) -

La estrategia ambiental para el aprovechamiento de la energía eólica en Cantabria propone medidas de compensación ambiental y social con las que mitigar el impacto de los molinos sobre el paisaje.

Según esta información del Grupo Sodercan recogida por Europa Press y previa a la elaboración del desarrollo eólico del plan energético regional, se aboga por adoptar una estrategia que incluya medidas tanto de mitigación como de compensación que reduzcan los impactos al mínimo posible.

Así, en el plano ambiental se proponen medidas que no sólo eviten el daño ambiental, sino además obtener un bien "de la misma naturaleza y superior" al daño causado, de forma que, finalmente, el balance ambiental en conjunto sería positivo.

Como ejemplo, se sugiere la reimplantación de 1000 metros cuadrados de brezal en el entorno de un parque en el que se hubieran visto afectados 100 metros cuadrados de dicha formación vegetal, es decir, en una proporción de diez a uno.

De esta forma, se valora que no se tendría una pérdida de 100 metros, sino una ganancia de 900 metros cuadrados de brezal. Se obtendría, por tanto, además de un beneficio energético, un beneficio ambiental como consecuencia de la implantación de la actividad.

Además de la compensación meramente ambiental, es también aconsejable poner en práctica medidas de compensación con un significado social para los pobladores del entorno.

Estas medidas pueden incluir ayudas para la mejora o regeneración de pastizales o de áreas forestales, el diseño de las pistas de acceso a los parques de modo que sirvan también a los habitantes de la zona para acceder a sus propiedades, o bien para que cumplan además funciones de cortafuegos, etc.

La estrategia ambiental precisa que para que estas medidas funcionen se deben establecer, durante el proceso de concurso y de concesión de los parques, las obligaciones de los concesionarios sobre medidas de mitigación y de compensación de impactos.

Además, se estima que, en general, el coste de esas medidas será muy reducido en comparación con la inversión necesaria para la construcción y operación de los parques.

El informe incide en que la implantación de medidas de compensación es relativamente sencilla en el caso de que se vean afectadas unidades de vegetación, mientras que las medidas de mitigación de impactos visuales, cuando sean físicamente viables, son también de aplicación sencilla y costes reducidos.

Frente a esto, se considera que las dificultades pueden ser mayores si se trata de compensar efectos sobre aves o quirópteros, ya que las medidas encaminadas a aumentar el número de individuos o a extender sus áreas de distribución pueden presentar dificultades técnicas en el caso de ciertas especies.

En este punto, se recomienda que la compensación incluya la financiación de estudios que permitan conocer mejor el estado, distribución y comportamiento de las especies de aves u otras potencialmente afectadas, para así poder establecer estrategias de protección o de expansión más adecuadas.

En cualquier caso, la estrategia señala que una acción decidida en este sentido contribuiría de manera notable a mejorar la sostenibilidad de este tipo de actividad y a eliminar lo que podría ser uno de sus principales inconvenientes y motivos de oposición social, tanto en Cantabria como en otros lugares.

SEGUIMIENTO Y COSTES

Por tanto, se afirma que se deben prever los mecanismos necesarios para llevar a cabo, por parte de la propia administración regional o bien por parte de un equipo independiente designado por ésta, el seguimiento y auditoría del proceso de diseño e instalación de cada parque, y también de la puesta en práctica de las medidas de compensación que procedan, con el fin de asegurarse de que la actividad se implanta de acuerdo con lo establecido, y que las medidas previstas son eficaces.

Los costes del citado seguimiento deberían sufragarse por parte de las empresas concesionarias, si bien el control del mismo debería corresponder a la administración regional. Las adjudicaciones que se hagan deberían incluir como condición que, caso de que la auditoría ponga de manifiesto que se produce una afección grave a una especie u otro elemento sensible y que no es posible la mitigación o compensación, se tendría que eliminar o desplazar algunos de los generadores u otras estructuras ya instalados.

Este seguimiento permitiría asegurarse de que la implantación de los parques se hace de forma sostenible, mejorar la imagen de las empresas y del sector en general y, por tanto, facilitar su aceptación por parte de la sociedad.