SANTANDER, 9 May. (EUROPA PRESS) -
El preso peligroso que se fugó el pasado febrero del Centro Psiquiátrico de Parayas y que fue detenido poco antes de las 00.00 horas de ayer, jueves, ha salido esta mañana, conducido por la Guardia Civil, hacia el centro psiquiátrico penitenciario de Foncalent (Alicante), donde ingresará a lo largo de la jornada para acabar de cumplir allí su condena por un delito de violencia de género.
Así lo ha confirmado a Europa Press fuentes de la Benemérita, que han rehusado aportar más datos sobre el traslado de este preso, de 31 años y nacido en Santa Cruz de Tenerife, y de su ingreso.
Fuentes judiciales, han confirmado, a su vez, que, tras ser detenido en las afueras de Santoña, fue puesto a disposición del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción Número 1 de Santoña, que era el que estaba de guardia, donde se le notificó el auto de detención e ingreso en el centro psiquiátrico de Foncalent que dictó el Juzgado de lo Penal Número 5 de Santander solo unos días después de su fuga el pasado 13 de febrero.
El hombre, con iniciales D.R.R. y de 1,90 metros de altura, cumplía condena por un delito de violencia de género en la prisión de El Dueso pero los servicios médicos aconsejaron el pasado enero su traslado al centro psiquiátrico de Parayas porque sufría un "trastorno de personalidad de tipo paranoide".
El Juzgado de lo Penal nº5 de Santander ordenó entonces el traslado del preso para cumplir la medida de seguridad que le había impuesto el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción nº1 de Santoña, que le condenó por un delito de amenazas leves y otro de maltrato físico a seis meses y veinte días de prisión y a una medida de seguridad de 16 meses de internamiento "en centro adecuado para el tipo de anomalía psíquica que padece, esto es, en el centro terapéutico de internamiento que corresponda".
SERÁ JUZGADO POR UN DELITO DE QUEBRANTAMIENTO DE CONDENA
Tras fugarse del psiquiátrico de Parayas el 13 de febrero, se abrieron diligencias por un presunto delito de quebrantamiento de la condena de internamiento que estaba cumpliendo, por el que se le tendrá que tomar declaración y ser juzgado, según han explicado a esta agencia las mismas fuentes judiciales.
El Código Penal fija penas de seis meses a un año de prisión para aquellos que, estando privados de libertad, quebranten la condena.
Así, esta pena, si finalmente se le impone, se sumaría a la que le queda por cumplir por los delitos por los que fue condenado.
Fuentes judiciales han explicado que, por el momento, no hay pruebas de que haya quebrantado la orden de alejamiento de su pareja que se le había impuesto por el delito de violencia de género, aunque, si se demuestra, podría ser juzgado y condenado también por ello.
D.R.R. fue detenido cerca del Monte Buciero, en Santoña, desde fue trasladado a las dependencias de la Benemérita de esa localidad hasta que se le trasladó al juzgado de guardia.
Agentes de la Policía Local que patrullaban anoche por las inmediaciones del Buciero observaron que a un hombre que, a su paso, se ocultaba la cara con una gorra, por lo que procedieron a su identificación, resultando ser el preso fugado desde hace casi tres meses.
Al parecer, D.R.R. estaba pernoctando en una caseta abandonada que se encuentra en las proximidades del lugar donde fue localizado y que, tanto la Guardia Civil como la Policía Local habían revisado en diferentes ocasiones tras la fuga del centro psiquiátrico, de lo que deducen que llevaba allí poco tiempo.