Santander y APS firman el convenio para derribar los tinglados de Antonio López

Gema Igual y Jaime González firman el convenio
AYUNTAMIENTO DE SANTANDER
Actualizado 27/10/2018 12:10:24 CET

Con esta actuación la calle ganará 8,5 metros de anchura y se incorporarán nuevas áreas verdes y estanciales

SANTANDER, 27 Oct. (EUROPA PRESS) -

La alcaldesa de Santander, Gema Igual, y el presidente de la Autoridad Portuaria, Jaime González, han firmado el convenio para derribar los antiguos tinglados del Puerto en la calle Antonio López y abrir a los ciudadanos ese espacio, que será reordenado junto con el resto de la calle para generar nuevas áreas verdes y estanciales.

Con la firma de este acuerdo, según ha explicado Igual en un comunicado, se continúa el proceso de incorporación de espacios portuarios a la ciudad y se sigue avanzando en una colaboración que está siendo muy beneficiosa para los santanderinos.

Así, ha recordado que hasta ahora se han recuperado para la ciudad alrededor de 75.000 metros cuadrados en su frente marítimo, a los que se sumarán otros 5.400 en el entorno de la Estación Marítima, donde ya se ha abierto el nuevo paseo y en unas semanas concluirán el resto de los trabajos.

En el caso de la calle Antonio López, el convenio firmado ahora entre el Ayuntamiento y el Puerto permitirá ganar 8,5 metros de anchura, al tiempo que se elimina la barrera física y visual que suponen los actuales tinglados.

El Ayuntamiento tiene ya redactado el proyecto y aprobado por la Junta de Gobierno Local, por lo que una vez firmado el convenio, se va a proceder a licitar las obras, que supondrán una inversión de más de 1,7 millones de euros y tendrán un plazo de ejecución de nueve meses.

En virtud de este acuerdo, el Puerto pone a disposición de la ciudad el espacio en el que se ubican hoy los tinglados y se encarga del traslado de los servicios portuarios que allí se encuentran a una nueva ubicación más operativa.

El Ayuntamiento, por su parte, se hace cargo de los costes de derribo y de la posterior urbanización de los terrenos desocupados y su entorno. En total, la actuación afecta a una superficie de 8.245 metros cuadrados, de los cuales, 2.518 se corresponden con los espacios ocupados ahora por los tinglados.

Consistirá en el acondicionamiento y la pavimentación de todo el nuevo ancho completo de la calle Antonio López para que pueda tener un uso adecuado para los viandantes y vehículos, mejorar la calidad ambiental, la accesibilidad, la seguridad urbana y la calidad urbanística.

Para ello, se apuesta por el aumento de áreas verdes; la pacificación del tráfico, con zonas adoquinadas en plataforma continua en los extremos; la mejora de la seguridad urbana, al alejar los tráficos de vehículos y bicicletas de las salidas de los edificios; y la mejora de la calidad urbanística de los espacios peatonales, incrementando los anchos de aceras.

DESCRIPCIÓN DE LA ACTUACIÓN

La incorporación del nuevo espacio permitirá que la calle, que actualmente tiene una anchura de 14 metros, gane 8,5 metros más, hasta los 22,5, una superficie que se añadirá a la acera que discurre junto a los edificios, de manera que se consiga un gran paseo peatonal, en el que se incorporarán zonas estanciales y áreas verdes.

Asimismo, se podrá ampliar la anchura del carril bici que, en su tramo final, se separará del parque infantil situado junto a la Biblioteca Central, una sugerencia realizada por los vecinos con el fin de evitar las interferencias que se producen entre los ciclistas y los usuarios de la zona infantil.

En el primer tramo de la calle, frente al edificio que albergará el futuro centro cívico de Castilla-Hermida, el vial se colocará al nivel de la acera, de manera que el peatón tendrá prioridad, al igual que ocurrirá en el extremo final, el más cercano a la calle Ruiz Zorrilla.

La zona peatonal pasará a tener 14 metros de anchura y se colocarán áreas estanciales, árboles y mobiliario urbano. Las plazas de aparcamiento situadas al inicio de la calle se desplazarán hacia el siguiente tramo, de manera que se conservarán los 61 estacionamientos existentes.

Por su parte, en la zona central, situada frente a los edificios de viviendas y locales, se permitirá el aparcamiento de vehículos en batería y la acera pasará a tener 9,30 metros de anchura.

También se dotará a ese espacio de árboles y mobiliario urbano, dejando siempre un espacio libre de 4,50 metros de anchura para permitir el paso de los servicios de emergencia, en caso de que fuera necesario.

Respecto al arbolado, se trasplantarán los 35 abedules existentes, que serán sustituidos por más de 100 árboles de diferentes especies y se completará una superficie total de 1.250 metros cuadrados de zonas verdes.