TOLEDO, 29 Mar. (EUROPA PRESS)
La sección primera de la Audiencia Provincial de Toledo ha absuelto a I.M.R., de 33 años, de un delito contra la salud pública, tras ser sorprendido con diversas cantidades de droga en el interior del centro penitenciario de Ocaña II, donde cumplía prisión, al considerar que las sustancias incautadas eran para consumo propio.
Según la sentencia, a la que ha tenido acceso Europa Press, los hechos ocurrieron el 21 de agosto de 2002, sobre las 18.30 horas, cuando el acusado se personó en la enfermería del centro penitenciario de Ocaña junto a otro interno y funcionarios del centro les realizaron un cacheo para comprobar que no portaban ningún objeto peligroso.
En ese cacheo al acusado se le descubrieron tres trozos de hachís, una bolsa con 24 pastillas de trankimazin, 42 pastillas azules de Valium, y cuatro papelinas de polvo blanco junto a un envoltorio de plástico negro también con polvo blanco, que resultaron ser heroína y cocaína. La droga asciende a 264,46 euros.
I.M.R., para quien el Fiscal pedía seis años de prisión y una multa de 528,46 euros, es politoxicómano desde hace años y sufre dependencia al consumo de las sustancias que le fueron intervenidas. Había adquirido la droga incautada haciendo acopio para obtener un mejor precio pero no consta que fuera a destinarla a otro fin.