Acusado de estafar 215.000 euros a una empresa en Toledo reconoce solo una deuda de 31.000 y exculpa a su mujer

Un testigo dice que el procesado reconoció que había estafado unos 180.000 euros a la empresa

Juicio En Toledo
EUROPA PRESS
Europa Press Castilla-La Mancha
Actualizado: martes, 29 noviembre 2011 15:58

TOLEDO, 29 Nov. (EUROPA PRESS) -

J.M.P.R., el hombre acusado de un delito de estafa por apropiarse de 215.208 euros de una empresa ubicada en Santa Cruz de la Zarza (Toledo), ha reconocido solamente que tuvo una deuda de 31.000 euros, al tiempo que ha exculpado a su mujer, D.R.R., --que también se sienta en el banquillo de los acusados por el mismo delito-- al afirmar que no tenía acceso a las cuentas de la citada mercantil, ni conocimiento de los movimientos bancarios de sus propias cuentas y que "nunca le dijo nada" sobre la cantidad prestada.

Así lo ha asegurado el acusado durante el interrogatorio al que ha sido sometido en el juicio que se celebra en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Toledo, donde ha manifestado que "nunca" se aprovechó de su puesto de auxiliar administrativo en Parquecite para apropiarse de la cantidad de dinero que le reclama la empresa.

El procesado, que ha explicado que trabajó en Parquecite hasta el año 2004 --momento en el que fue despedido-- y que desempeñaba labores de contabilidad, ha señalado que fue uno de los dueños de la empresa quien le dijo que "cogiera lo que necesitara" para su boda debido a que había "confianza" entre ambas partes.

Este dinero, ha añadido, no le fue reclamado hasta 2004 --un año después de que se celebrara la boda-- cuando fue despedido, ha dicho, porque iba a ser sustituido por una de las hijas de los dueños. Además, ha señalado que devolvió a Parquecite 12.000 euros que le habían sobrado de la cantidad que le habían prestado.

REUNIÓN CON EL JUEZ DE PAZ

Así las cosas, el acusado ha señalado que ese mismo año se celebró una reunión con la intermediación del juez de paz del Santa Cruz de la Zarza en la que participaron él mismo, los dueños de la empresa y alguno de sus familiares, en la que, ha añadido, le amanzanaron "fuertemente", razón por la cual ha dicho que se asustó y se fue poco después a Australia porque "eran muy violentos", ha añadido.

Precisamente, sobre este encuentro, el que fuera juez de paz de la localidad por aquel entonces y que ha declarado como testigo en el juicio, ha desmentido totalmente la versión ofrecida por el acusado al afirmar que en dicha reunión, J.M.P.R., reconoció que se había apoderado de unos 180.000 euros de la empresa.

Este testigo ha dicho igualmente que el acusado se mostró durante esa reunión muy afligido y que incluso estaba llorando, que no dijo lo que había hecho con el dinero y que "no hubo amenazas" de ningún tipo por parte de nadie en dicho encuentro.

REALIZABA TODOS LOS MOVIMIENTOS

Por su parte, la otra acusada ha señalado que comenzó una relación sentimental con J.M.P.R. en 1998 y que fue en el 2001 cuando montó una empresa de distribución de material de oficina de la que el que acabaría siendo su esposo llevaba la contabilidad. "Todos los movimientos los realizaba J.M.P.R.", ha agregado.

Asimismo, y aunque ha reconocido que suministraba material a Paquecite, esta procesada ha manifestado que no se enteró hasta 2004 de que le reclamaban 215.208 euros a su marido, asegurando que se trata "de una venganza" contra él.

Por último, ha señalado que "no ha tenido nunca" un incremento patrimonial que justifique la cantidad de dinero que pide Parquecite y que la vida que llevaba en matrimonio junto a su marido era normal y sin lujos.

Contenido patrocinado