Vehículos de alta gama incautados a una organización criminal que estafaba para financiarlos y los vendía en Europa por debajo del valor de mercado - POLICÍA NACIONAL
Las 30 detenciones se concentraron mayoritariamente en Madrid, si bien también hubo detenciones en Lleida, Albacete, Plasencia y Guadalajara
MADRID/GUADALAJARA, 19 Mar. (EUROPA PRESS) -
La Policía Nacional ha detenido a un total de 30 personas que formaban parte de una organización criminal dedicada presuntamente a la compra de vehículos de alta gama mediante financiaciones obtenidas con identidades usurpadas e documentación falsificada para, posteriormente, venderlos en Europa a un precio por debajo del valor del mercado.
Las investigaciones policiales, iniciadas tras la denuncia de una financiera, derivaron en la incautación de 28 coches de lujo valorados en 1,26 millones de euros, y en la entrada y registro de un local en Madrid en el que se intervinieron 33 móviles, cuatro ordenadores, más de 40.000 euros en joyas y efectivo y unos 30 documentos falsos, ha informado la Policía Nacional en un comunicado.
Las 30 detenciones se concentraron mayoritariamente en Madrid, donde hubo 23 detenidos, si bien también hubo detenciones en Lleida, Albacete, Plasencia y Guadalajara, así como en territorio francés. Todos ellos han pasado a disposición judicial como presuntos miembros de organización criminal y por delitos de falsedad documental, estafa, usurpación del estado civil y apropiación indebida.
CAPTACIÓN DE PERSONAS EN SITUACIÓN DE INDIGENCIA
Según las pesquisas, la organización estaba liderada por una pareja asentada en la Comunidad de Madrid y el varón era el encargado de la parte operativa y la captación de personas vulnerables, muchas de ellas en situación de indigencia o con problemas de adicciones a sustancias estupefacientes.
A ellos se les ofrecía una remuneración de mil euros a cambio de colaborar con la organización. Se les pedía una fotografía para elaborar documentación falsas y se les encargaba la recogida de los vehículos de alta gama en los propios concesionarios.
La red contaba con colaboradores encargados de proporcionar ropa adecuada a las personas que iban a retirar los vehículos, e incluso se les reservaba habitaciones en hoteles donde podían asearse y vestirse con ropa elegante antes de acudir a los concesionarios.
Por su parte, la mujer de la pareja que dirigía la organización se encargaba de dirigir la operativa criminal y dar instrucciones precisas a los captados sobre cómo actuar y qué decir en caso de que se detectara la falsedad de la documentación.
LABORATORIO PARA FALSIFICAR LA DOCUMENTACIÓN
Los líderes de la organización accedían a bases de datos en las que obtenían la identidad de las víctimas y con las que fabricaban documentos falsificados en un laboratorio ubicado en su propia vivienda. Según los investigadores, estos documentos son de una calidad y exactitud casi nunca antes vista.
En ellos figuraban los datos personales de las víctimas, si bien modificaban el domicilio para que la correspondencia remitida por las entidades financieras llegara a direcciones controladas por la organización y no al domicilio real de las personas suplantadas. Además, contaban con la capacidad de falsificar incluso nóminas o informes de vida laboral para respaldar la estafa.
Además, durante la retirada de los coches en los concesionarios, las personas captadas usaban teléfonos móviles adquiridos exclusivamente para este cometido. Era precisamente a través de estos dispositivos por los que estas persones recibían la identidad que debían asumir e instrucciones básicas de comportamiento.
Durante la operación, los líderes de la organización acompañaban a los señuelos hasta las inmediaciones de los concesionarios, donde permanecían realizando labores de contravigilancia con el fin de detectar la posible presencia de la Policía y asegurarse de que la operación se realizaba con éxito.