EUROPA PRESS/PSOE
TOLEDO, 13 Dic. (EUROPA PRESS) -
El secretario regional del PSOE de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, se ha mostrado convencido este jueves de que las autonomías "han cosido el país" y han servido para "cohesionar" España como lo han hecho las autovías y la alta velocidad, aunque "puede caber" un modelo similar de funcionamiento federal siempre y cuando, ha dicho, las regiones no jueguen --como en el fútbol-- "en varias divisiones" sino "todos en primera", aunque no todas puedan aspirar a "ganar la liga en la parte de arriba de la tabla".
En un desayuno organizado por el portal www.encastillamancha.es, García-Page ha rechazado optar por un modelo "que lo ponga todo patas arriba" porque "lo que tenemos va muy bien". Además, ha dicho que revisar la Constitución en su totalidad no es posible y es algo que el PSOE "no debe ni puede plantearlo", aunque "otra cosa" --ha afirmado-- es "hacer retoques pero no revisiones" en la Carta Magna.
"Puede ser razonable empezar a pensar en una actualización constitucional en algunos aspectos", siempre que se haga sin "ningún temor, porque no va a haber una revisión en su conjunto", ha subrayado, defendiendo que, en cualquier caso, primero haya un debate previo sobre los cambios a introducir.
El socialista ha explicado que ese modelo federal no significa que todas las comunidades autónomas tengan que ser "idénticas" y, de hecho, ha considerado que Cataluña, País Vasco y Galicia deben tener su "singularidad", como marca la Constitución, "sin dramatismos", convencido de que mientras haya igualdad de oportunidades y derechos básicos "hay que entender que alguien quiera un poco más".
Por ello, plantea --utilizando un símil futbolístico-- un modelo federal en el que las autonomías no jueguen "en varias divisiones" sino "todas en primera", aunque no todas puedan aspirar a "ganar la liga en la parte de arriba de la tabla".
A su juicio, un modelo territorial definitivo "cabe" aunque "no va a ser fácil". "La cosa no está en cómo llamemos al país" porque la soberanía y el derecho a decidir es de todos, ha apuntado García-Page, que ha admitido que las condiciones para negociar la Constitución del 78 "son irrepetibles" y de que "hay mucho miedo metodológico sobre cómo abordar un cambio" constitucional.
CATALUÑA
En este contexto, ha aludido al debate que se ha planteado con la lengua y ha acusado al nacionalismo de ser el "primero" en utilizar la cultura y los idiomas "como arma arrojadiza". García-Page ha aprovechado este asunto para pedir al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, que "no incumpla" su promesa de no acometer una reforma educativa si no es pactada.
Sobre el acuerdo entre ERC y CiU para convocar la consulta sobre la independencia, ha dicho que en este tema se terminará "imponiendo un cierto sentido común" y ha añadido que Artur Mas ya no es un líder tras el "batacazo" electoral porque los ciudadanos "le han dejado claro que no valen los órganos", por lo que le parece "una mala lectura" de las elecciones que ahora se siga planteando la consulta.
"Si el asunto depende de la cabeza en Cataluña tienen muy claro que nunca ha existido España sin Cataluña", ha indicado, al tiempo que ha señalado que en el PSOE tienen claro "que el derecho a decidir es lo más importante en democracia, pero el de todos".
MODELO DE FINANCIACIÓN
En ese contexto, ha apuntado como uno de los "retos a abordar" el de empezar a buscar el acuerdo en el nuevo modelo de financiación, seguro de que "habrá que hablar de dinero" porque eso "también está detrás de la Constitución".
Sobre este asunto, y en referencia a Castilla-La Mancha, se ha mostrado dispuesto a acordar con la presidenta regional, María Dolores de Cospedal, la defensa de los intereses de la región cuando se debata la financiación autonómica, "no sea que para bajar la inflamación nacionalista tengamos que dar tres pasos atrás las comunidades autónomas normales, que eso puede pasar".
Emiliano García-Page ha reconocido que la crisis, además de provocar esta discusión sobre el modelo político actual, se ha vivido una cierta "erosión" en todas las instituciones del Estado, a nivel político, empresarial y sindical, que afecta a la "autoestima" de España como país.
Por eso, ha apostado por "reflexionar" y por "corregir la desafección que se está produciendo". En el caso de su propio partido, ha considerado que debe "volver a convertirse" en el partido de la esperanza y "presentar programas que expliquen todo", teniendo en cuenta que la sociedad actual "es poliédrica" y que las personas no sólo se dividen entre izquierda y derecha.
Finalmente, ha defendido la necesidad de "no olvidar" los valores intrínsecos de hacer la política "de forma cómplice, de pactar, de hablar" en un momento como el actual en el que resulta "difícil encontrar un escenario donde haya consensos", convencido de que alcanzar acuerdos "es lo más difícil y lo que más fuerza exige".
CRISIS
También ha disertado el secretario regional del PSOE sobre una crisis que "no es la primera" que sufre el país y de la que "vamos a salir". "Lo importante es no perder la autoestima" como país, ha manifestado García-Page, que ha apuntado que "a cuatro de cada cinco personas en el mundo le gustaría tener" la crisis que tiene España.
Según ha explicado, este país tuvo hace años una crisis de "raquitismo" y ahora ha tenido una de "opulencia". "Quizás han sobrado cosas", ha admitido, convencido de que "no vale todo para salir" de esta situación, no vaya a suceder que después encontremos una sociedad "que no es la que queremos".
Por eso, ha abogado por "no perder la perspectiva" y por mantener la "inteligencia" para salir de esta situación "entre todos", algo ante lo que se ha mostrado "razonablemente optimista" aunque haya quien "permanentemente traslada un dramatismo social, siendo España un país dinámico, activo, muy sereno, incluso a la hora de abordar ahora lo que está pasando". Por último, ha pedido no olvidar lo que ha ocurrido estos últimos años para evitar que vuelva a ocurrir.