VALLADOLID 30 Abr. (EUROPA PRESS) -
El consejero de Economía y Hacienda y portavoz de la Junta en funciones, Carlos Fernández Carriedo, ha reconocido que la prolongación del conflicto en Oriente Medio tendrá un impacto negativo en el Producto Interior Bruto (PIB) de la Comunidad.
Durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno, el portavoz ha explicado que la duración de la guerra y sus consecuencias logísticas obligarán a evaluar una posible modificación del escenario macroeconómico actual.
Carriedo ha señalado que, si bien Castilla y León ha finalizado el año 2025 con un crecimiento del 3,5 por ciento -una cifra superior a la media española-, el optimismo inicial para este ejercicio se ha visto condicionado por la inestabilidad internacional. Según ha afirmado el consejero, el hecho de que el conflicto se haya alargado más de lo previsto hace pensar en una revisión a la baja de las previsiones de crecimiento en "algunas décimas" para este año 2026.
En este sentido, el portavoz ha subrayado la dificultad de cuantificar el alcance exacto de este perjuicio económico, ya que dependerá de la intensidad y de la duración final del enfrentamiento y ha apuntado a que los daños en instalaciones energéticas y la alteración de las rutas tradicionales de comercio internacional impedirán una recuperación inmediata de la normalidad, incluso en el hipotético caso de que se alcance una solución pronta.
Asimismo, ha detallado que el impacto para la Comunidad se centra fundamentalmente en el incremento de la inflación y el encarecimiento de los combustibles, un punto en el que ha mostrado su preocupación por la subida de materias primas esenciales, como los fertilizantes y otros derivados del petróleo, así como por las complicaciones en el transporte internacional, un factor especialmente negativo "para una economía exportadora".
Por otro lado, Carriedo ha manifestado que el Ejecutivo autonómico realizará un nuevo cálculo y ofrecerá información detallada en el momento en que exista una "cierta estabilidad". Ha recordado que, aunque los datos positivos de finales de 2025 permitían pensar en superar las estimaciones iniciales de los presupuestos, el realismo actual obliga a considerar los efectos derivados del coste de la energía y el transporte.
Finalmente, el portavoz de la Junta ha puesto el foco en el "impacto humano" que tiene la guerra en las zonas afectadas, más allá de las consecuencias materiales y ha insistido en que la Administración permanecerá atenta a la evolución de la realidad económica por si fuera necesario ajustar de forma definitiva el límite de gasto no financiero y su escenario macroeconómico asociado.