VALLADOLID 25 Feb. (EUROPA PRESS) -
La Comandancia de la Guardia Civil de Burgos ha destruido, mediante el método de fundición, 940 armas de fuego, fogueo, aire comprimido y blancas que figuraban en depósito por diferentes motivos.
Según han informado fuentes de la Benemérita en un comunicado recogido por Europa Press, entre ellas se encontraban las 186 unidades procedentes de la última subasta celebrada en noviembre de 2021 y que no encontraron adjudicatario.
Además se añadían muchas otras que permanecían depositadas con anterioridad y un lote de 90 más con procesos pendientes por ilícitos penales, con más de una década de antigüedad, para las que se ha dictaminado su eliminación.
Frente a las 802 armas que tuvieron el mismo destino en la última destrucción realizada en el año 2020, coinciden en que son armas de fuego bien modernas o de cierta antigüedad, cortas y largas --como pistolas, revólveres, escopetas y rifles-- algunas de fogueo, muchas de aire comprimido y también gran número de armas blancas prohibidas que fueron retiradas en su día por su implicación en ilícitos penales o administrativos.
La mayoría procedía de entrega voluntaria de sus propietarios para depósito en la Intervención de Armas, con la opción a recuperarla o transferirla en el plazo de un año o bien para su destrucción directa, una vez cumplido este tiempo.
En esta línea las que fueron subastadas sin éxito en las pujas desarrolladas en los años 2020 y 2021 que, al no encontrar interesados en su adquisición, conforme a la normativa debían ser destruidas.
Entre los diferentes motivos por lo que se depositan las armas para chatarra cabe destacar el fallecimiento del titular, la caducidad de licencias o el cese de la actividad para la que eran destinadas (caza, tiro deportivo, coleccionismo).
El pasado noviembre la Comandancia de Burgos organizaba la tradicional pero última subasta de armas; a partir de ahora todas aquellas que queden depositadas en la Intervenciones de Armas y Explosivos del Cuerpo, independientemente del motivo, una vez finalizado el plazo máximo de un año desde su entrega y que no hayan sido reclamadas, serán destruidas.