Schleinzer reivindica la diversidad de género en 'Rose', una historia sobre la libertad en el siglo XVII

Sandra Hüller encarna a un exsoldado que oculta su verdadero sexo para sobrevivir en un pueblo alemán en un filme en blanco y negro

Schleinzer reivindica la diversidad de género con 'Rose', una historia sobre la "libertad" en el siglo XVII
Schleinzer reivindica la diversidad de género con 'Rose', una historia sobre la "libertad" en el siglo XVII - SEMINCI
Europa Press Castilla y León
Publicado: domingo, 25 octubre 2026 17:21

   VALLADOLID, 25 Oct. (EUROPA PRESS) -

   El cineasta austriaco Markus Schleinzer vuelve a explorar la marginalidad con una historia en torno a la expresión de género y la diversidad sexual en épocas pasadas con su nueva película en blanco y negro 'Rose', la historia de un soldado que se presentaba al mundo como hombre porque descubrió que así era más "libre".

   "Vestir como hombres les daba más oportunidades de tener libertad", ha aseverado el realizador en la rueda de prensa en la que se ha presentado este filme, que se estrenará en los cines españoles este 20 de noviembre y compite en la Sección Oficial de la 71 Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci).

   La cinta está ambientada a principios del siglo XVII en Haz, una región de Alemania que sobresale por su paisaje boscoso, donde el hombre llega a una pequeña pedanía en la que reclama ser el legítimo heredero de una granja abandonada.

   La comunidad acepta a este serio hombre pero pronto empiezan a sospechar de que oculta su identidad, mientras el soldado pretende cumplir unos estándares muy altos y comienza a adquirir más terrenos e, incluso, aspira a reproducirse para afianzar su virilidad y, por ello, se casa con Suzanna (Caro Braun), una joven inocente y complaciente que también guarda sus propios secretos.

   Durante el filme, una calmada y suave voz en off femenina, propia de un documental o un cuento, presenta al protagonista y narra cómo consigue hacerse pasar y poseer las tierras del compañero que perdió la vida en el frente, donde también se le desfiguró el rostro con una bala que acostumbra a llevar colgada de una cadena en el cuello.

   La interpretación del protagonista por Sandra Hüller, actriz considerada por el director como una de las más importantes del cine europeo y ganadora el Oso de Plata a la Mejor Interpretación en Berlín encarnando a este exsoldado, destaca por intentar ganarse la confianza de la comunidad a toda costa hasta convertirse también en el "maestro", ya que es el único miembro alfabetizado.

CUESTIÓN DE GÉNERO y DIVERSIDAD

   Precisamente, la granja es el escenario en el que transcurre la mayoría de los 93 minutos de los que se compone el largometraje y donde sus empleados empiezan a sospechar de su "verdadero" sexo a pesar de la forma masculina con la que sostiene el sombrero, de mantenerse distante pero con entereza y, todo ello, con un rostro atravesado por una cicatriz causada por la guerra.

   "En aquel momento también había personas homosexuales y transexuales", ha manifestado el director sobre el mensaje del filme que recuerda a sus primeras películas, sobre las que este ha recordado que también giraron alrededor de "personas que se consideran diferentes, que están a un lado de la sociedad y que son las mujeres".

   En esta ocasión, Schleinzer se topó con la trama del filme cuando una amiga le llamó para felicitarle su cumpleaños. "Me dijo 'estoy leyendo un libro de una persona que tuvo un juicio el mimo día de tu cumpleaños'", ha explicado el director y ha añadido que en cuanto conoció de qué se trataba ese juicio supo que "tenía algo que ver y tenía que seguir investigando".

   En este sentido, el austriaco ha señalado problemáticas como la misoginia, la homofobia y la transfobia como algo "latente" en la sociedad actual y en su película, así como su curiosidad por las circunstancias en las que han vivido estas personas señaladas hasta llegar a sufrir "violaciones o matrimonios forzosos".

   "Es una carta para las personas que quieren vivir como quieran y la sociedad se lo prohíbe", ha indicado sobre el significado de la película, mientras ha reivindicado que el cambio del sistema "solo se puede hacer fuera de las normas". Por todo ello, ha reivindicado que no ha querido explicar si realmente Rose o el exsoldado era una persona transgénero.

   "Digo siempre que he nacido muy feminista. Mi familia era de mujeres y los hombres que había eran trans o estaban muertos. He sido criado en una familia espectacular con una tía, una hermana y una madre", ha aseverado.

   Para plasmar esta cruda narrativa, Schleinzer ha afirmado que desde el principio escribió el guion para Hüller y ha dudado si alguien podría haberlo interpretado mejor que "una de las actrices más importantes" del momento.

   Además, ha explicado que la popular actriz le dijo al conocer el texto de la película que este era un "estudio de lírica", ya que el austriaco presentó un proyecto que rondaba las 1.000 páginas y, para que no fuera muy largo, decidió quedarse con unas 300 después de una investigación de más de 300 personas como el protagonista de 'Rose'.

EN BLANCO Y NEGRO

   Sobre la propuesta estética, Schleinzer ha destacado que se decidió escapar del color porque tenía pendiente tachar este recurso de su lista --en la que enumera técnicas que quiere utilizar en los rodajes--, y porque el blanco y negro "no es una reducción del color, quiere decir una reducción del contenido". "Cuando el color baja, el rojo de la sangre no se ve y el horror se imagina", ha asegurado.

   La forma de capturar las vivencias de Rose, el antiguo nombre del soldado, responde al origen en el teatro de Schleinzer, quien ha admitido que le "encanta observar a las personas" y que la óptica desde la que ve el mundo no va de "cortar y seguir", sino que le gusta una observación sosegada.

   En este aspecto, ha atestiguado que los planos fijos tienen que ver con el desempeño de Hüller. "Con ella no te hace falta cortar todo el rato, es una persona que hace en sí la película y puede transportarnos a múltiples sitios", ha insistido.

   Por otra parte, el cineasta ha confesado que descubrió que "las mujeres siempre son más fuertes y se han juzgado mucho más fuerte que a los hombres", como ocurre en el largometraje, y ha manifestado que "sigue siendo mucho más difícil ser mujer que hombre", realidad que siempre ha observado y ha querido plasmar en el séptimo arte.

   Sobre el desenlace de la cinta, ha afirmado que siempre rehúye de 'un happy end' o 'final feliz' porque su intención es retratar las cosas que le ponen "triste" y que un final amigable se separaría del momento actual y "no sería posible".

   Así, 'Rose' se postula a la Espiga de Oro, aunque para el director el verdadero reconocimiento es llegar con la nominación a "mucha más gente y estar en festivales como la Seminci".

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