Archivo - May el-Toukhy da voz a una de las mujeres perseguidas por la resistencia Nazi en Dinamarca - SEMINCI - Archivo
VALLADOLID, 24 Oct. (EUROPA PRESS) -
La cineasta danesa May el-Toukhy compite en la 71 Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci), con 'Woman Unknown', un drama psicológico que se ambienta en el Copenhague (Dinamarca) de 1945 en un momento en el que el país celebra la liberación tras la ocupación nazi, mientras una sirvienta teme sufrir represalias por parte de la resistencia debido a su vinculación con el bando enemigo durante el conflicto.
El filme, proyectado este sábado, 24 de octubre, en la Sección Oficial del festival, presenta a Marie (Mathilde Arcel), una mujer de origen humilde a punto de casarse con su patrón viudo que oculta que tuvo una relación sentimental con un soldado alemán durante la ocupación.
Ganadora del León de Oro en Venecia, 'Woman Unknown' o 'Mujer desconocida' retrata la dureza de la violencia sexual y el estigma en una situación que atraviesa en primera persona Marie, si bien afecta a toda la población femenina.
Mathilde Arcel, que recibió la Copa Volpi a la mejor actriz en el Festival Internacional de Cine de Venecia de 2026, encarna la situación de esta mujer que decide tomar decisiones desesperadas para ocultar su pasado, ya que si este sale a la luz puede perderlo todo.
La exsirvienta a la que da vida de forma soberbia Arcel teme además sufrir la humillación que ve cómo se perpetúa en las calles de Copenhague, donde las acusadas de colaborar con el enemigo son rapadas, desnudadas y marcadas con una esvástica roja.
Precisamente, el simbolismo del color carmesí destaca en una narrativa que el director de fotografía Jasper Spanning retrata con planos estáticos a la vez que la cineasta danesa apuesta por una paleta de colores neutra que solo se rompe para señalar a estas mujeres.
Durante el transcurso de la cinta, la protagonista se enfrenta a la situación más peligrosa de su vida en la que la violencia se filtra entre las conversaciones cotidianas y gestos aparentemente civilizados, mientras sufre complicaciones de salud y fuertes dolores.
Con esta película El-Toukhy escoge la sutilidad incluso en los diálogos en los que ante el conflicto no se levanta la voz, sino que el dolor transcurre entre la sobriedad propia de la época.
Con una actuación destacable, Mathilde Arcel, Copa Volpi a la mejor actriz, rehúye de la moralidad para sobrevivir también en su casa, donde conoció como criada a su futuro marido, Christian (Carsten Bjorklund), propietario de una fábrica de guantes.
Ahora con un papel de mando en el hogar, Marie intenta lidiar con la jefa de las criadas, Esther (Marina Bouras), así como adoptar un rol maternal de madre con la hija que tuvo Christian con su esposa fallecida poco tiempo antes de conocer a la protagonista.
De esta forma, El-Toukhy y Maren Louise dan voz al calvario de Marie que culmina con la llegada de Karl (Thorbjron Hedegaard), un antiguo compañero de clase de su ciudad natal que conoce todo su pasado.
Con esta película íntima, la cineasta danesa compite en la Sección Oficial del festival vallisoletano sin absolver ni condenar a Marie y a su cuerpo donde una sociedad descarga la culpa que no está dispuesta a reconocer como propia.