Imágenes de las cámaras de seguridad del Metro de Barcelona que se han reproducido en el juicio el viernes 8 de julio de 2020 por una agresión homófoba en enero de 2019.
Imágenes de las cámaras de seguridad del Metro de Barcelona que se han reproducido en el juicio el viernes 8 de julio de 2020 por una agresión homófoba en enero de 2019. - EUROPA PRESS
Publicado: viernes, 8 julio 2022 13:54

   Retiran la acusación a un acusado y los otros dos niegan la agresión pese a los vídeos de seguridad

   BARCELONA, 8 Jul. (EUROPA PRESS) -

   El joven que denunció haber sufrido una agresión homófoba en el Metro de Barcelona el 12 de enero de 2019 ha declarado en el juicio este viernes en el Juzgado Penal 20 de Barcelona que mientras le golpeaban "tenía la sensación de estar rodeado, acorralado".

   En el momento de la agresión había cuatro jóvenes --uno ya condenado en la jurisdicción de menores-- y el juicio de este viernes ha empezado con los tres adultos como acusados pero finalmente solo dos se enfrentan a una condena porque todas las acusaciones han retirado los cargos contra el tercero al constatar que solo presenció la paliza, así que ya está absuelto.

   La víctima ha declarado desde una cabina anexa a la sala de juicio para evitar el contacto visual con los acusados y ha contado a la jueza que sobre las 6 de la mañana cogió el Metro en la estación Rocafort para ir a trabajar, vestido con una camiseta que tenía el dibujo de un oso y el texto 'aliméntame y dime que soy guapo', lo que causó "miradas de desaprobación" en un grupo de cuatro o cinco personas que había en el vagón.

   Uno se sentó a su lado y empezó a hacerle burlas y "gestos femeninos o más asociados a la feminidad", apoyándose sobre él, mientras el resto lo animaban, y cuando el denunciante se movió hacia la otra punta del vagón los cuatro le siguieron.

   El chico que empezó estas burlas era menor de edad y ya ha sido condenado en juzgado de menores por una agresión con agravante homófoba con una sentencia de conformidad, ya que reconoció los hechos y aceptó la condena.

   Este menor ha declarado como testigo en el juicio de este viernes, y ha admitido que hizo "burla" a la víctima pero ha negado recordar nada de lo que pasó después de bajar del Metro.

   "Me increpó y me dijo que qué me pasa, que si soy maricón. Le dije 'sí, soy maricón y tú eres tonto'", ha explicado el denunciante sobre el menor, y entonces la víctima usó el interfono del vagón para alertar a seguridad y avisar de que bajaría en la estación de Urquinaona.

   Al llegar a Urquinaona, los acusados también se bajaron del vagón y le empujaron por detrás, haciéndole caer: "Me noto en el suelo, con varias personas agrediéndome", y ha dicho que le golpearon por todo el cuerpo, también en la cara y en la cabeza, y que aunque no podía verlos de cara les reconoció por la vestimenta y el peinado.

   Después, una ambulancia le llevó al hospital y necesitó puntos de sutura en el ojo, y también tenía varios hematomas por todo el cuerpo.

   "Ahora si voy con un chico me cuesta mucho dar la mano y prefiero no dar muestras de afecto en público para evitar problemas", y sobre las secuelas psicológicas también ha explicado que sufre ansiedad al ir en transporte público desde entonces.

CÁMARAS DE LA ESTACIÓN

   Los acusados se han desvinculado de la agresión: el primero ha dicho que solo vio la paliza sin intervenir --contra él, se han retirado las acusaciones--, otro que no recuerda qué pasó al bajar del vagón, y el tercero que vio cómo le golpeaban e intentó "separarlos".

   Sin embargo, las acusaciones han presentado como prueba las grabaciones de las cámaras de seguridad del Metro, que filmaron lo que ocurrió en la estación de Urquinaona.

   Los vídeos que se han reproducido en el juicio muestran, desde distintos ángulos, cómo la víctima baja del vagón y, a continuación, bajan los cuatro sospechosos.

   Le siguen a lo largo del andén y, al llegar al pie de las escaleras que suben al vestíbulo, le hacen caer al suelo y le golpean.

   Otro vídeo que se ha reproducido en el juicio recoge cómo los vigilantes de seguridad del Metro retuvieron a los implicados, también a la víctima, que tenía la cara ensangrentada.

PENAS DE HASTA 5 AÑOS

   Los dos sospechosos que finalmente esperarán sentencia se enfrentan a peticiones de condenas que ascienden hasta los cinco años de prisión: Fiscalía, por su parte, ha exigido esta pena por un delito de lesiones con el agravante de móvil discriminatorio.

   El Observatori Contra l'Homofbia (OCH), que representa a la víctima, y el Ayuntamiento de Barcelona han pedido penas de cinco años por lesiones agravadas y un delito contra la integridad moral.

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