El coronel-jefe de la Guardia Civil en Melilla, Jesús Rueda Jiménez, en un acto en Melilla - GUARDIA CIVIL DE MELILLA
MELILLA 13 Oct. (EUROPA PRESS) -
El coronel-jefe de la Guardia Civil en Melilla, Jesús Rueda Jiménez, ha destacado la estrecha colaboración mantenida con las autoridades marroquíes para frenar los intentos de entrada masiva de migrantes registrados los días 30 y 31 de julio, tras los sucesos ocurridos en Ceuta.
Según ha señalado, "la cooperación diaria" entre la Benemérita y la Gendarmería Real Marroquí fue determinante para contener los asaltos al perímetro fronterizo y evitar nuevos episodios de presión migratoria en los días posteriores.
Jesús Rueda ha asegurado que "más de 6.000 personas intentaron acceder a Melilla durante aquellas jornadas", en algunos casos mediante actuaciones de "violencia extrema". Frente a esta situación, la Guardia Civil estuvo "en primera línea" y asumió el esfuerzo principal para proteger la frontera, con el apoyo de las Fuerzas Armadas, la Policía Nacional, la Policía Local y el resto de los efectivos implicados en la seguridad de la ciudad.
El máximo responsable de la Guardia Civil en Melilla ha agradecido públicamente "la profesionalidad y la cooperación de todos los cuerpos que participaron en el dispositivo", y ha subrayado que "la actuación conjunta permitió rechazar a más de un millar de migrantes, que fueron devueltos a Marruecos con la colaboración de las autoridades del país vecino".
En este contexto, Rueda ha puesto el acento en el trabajo coordinado entre ambos cuerpos de seguridad. "Una colaboración estrecha y diaria, que es garantía de eficacia a un lado y otro de la frontera", ha afirmado, en referencia a la relación entre la Guardia Civil de Melilla y la Gendarmería Real Marroquí.
El coronel ha considerado que la respuesta ofrecida durante aquellos dos días fue decisiva para contener la presión migratoria posterior. A su juicio, el rechazo de más de un millar de personas contribuyó a que no se produjeran nuevos intentos de entrada masiva, "pese a las convocatorias y alertas que las fuerzas de seguridad tuvieron que gestionar durante las semanas siguientes".
Rueda ha reconocido que fueron "días largos, difíciles" para los agentes, que contaron también con el apoyo de los efectivos del Grupo de Reserva y Seguridad (GRS). Asimismo, ha resaltado la vocación de servicio, la profesionalidad y la capacidad de actuación de los guardias civiles, sin olvidar el trato humano dispensado a los colectivos vulnerables.
El responsable de la Benemérita ha puesto así de relieve la importancia de la cooperación institucional "tanto en la respuesta a los desafíos de seguridad que afronta Melilla como en el respaldo a las tradiciones y símbolos de la Guardia Civil".