8 de abril de 2020
 
Actualizado 11/03/2014 12:59:29 +00:00 CET

ESO capta la imagen de una de las diez estrellas más grandes conocidas

Mayor estrella amarilla
Foto: ESO

MADRID, 11 Mar. (EUROPA PRESS) -

   El interferómetro del telescopio VLT del Observatorio Europeo Austral (ESO) ha captado la imagen de la mayor estrella amarilla y una de las diez estrellas más grandes encontradas hasta ahora. Este astro, conocido como HR 5171 A, mide más de 1.300 veces el diámetro del Sol y es aproximadamente un millón de veces más brillante.

   Este objeto celeste se encuentra a 12.000 años luz de la Tierra, a pesar de lo cual se puede ver casi a simple vista, debido a su tamaño. Es parte de un sistema estelar doble, cuyo segundo componente está tan cerca que ambos pueden tocarse "y todo el sistema se asemeja a un cacahuete gigante", según ha explicado uno de los autores, Olivier Chesneau.

   En este caso HR 5171 A está orbitado por su estrella compañera cada 1.300 días. La compañera más pequeña es sólo ligeramente más caliente que el HR 5171 de una temperatura superficial de 5.000ºC.

   Las hipergigantes amarillas son muy raras y apenas se conocen una docena en la Vía Láctea. La más conocida es Rho Cassiopeiae, una de las más grandes y brillantes conocidas. Estos astros están en una etapa de sus vidas en que son inestables y cambian rápidamente. Debido a esta inestabilidad, las hipergigantes amarillas expulsan material hacia el exterior, formando un ambiente grande y extendido alrededor de la estrella.

   Para este trabajo, publicado en 'Astronomy & Astrophysics', se ha usado la interferometría, un técnica que ha permitido a los científicos combinar la luz recogida por múltiples telescopios individuales, creando un telescopio gigante de hasta 140 metros de tamaño. Los nuevos resultados llevaron al equipo a investigar a fondo las observaciones anteriores de esta estrella, para ver cómo se había comportado en el pasado.

   Los científicos han determinado que HR 5171 A ha ido creciendo en los últimos 40 años y se enfría a medida que crece y esta evolución ha sido capturada durante las observaciones. Sólo unas pocas estrellas son capturadas en este muy breve fase, donde se someten a un cambio brusco de temperatura a medida que evolucionan rápidamente.

   ESO apunta que este nuevo descubrimiento pone de relieve la importancia de estudiar estas enormes y de corta duración hipergigantes amarillas y, según los expertos, podría proporcionar un medio para la comprensión de los procesos evolutivos de las estrellas masivas en general.