Un especialista advierte de los riesgos de las comidas al aire libre

Europa Press Ciencia
Actualizado: viernes, 9 agosto 2002 20:46

PAMPLONA, 9 Ago. (EUROPA PRESS) -

El doctor Ramón Angós, especialista del Servicio de Digestivo de

la Clínica Universitaria de Navarra, advirtió hoy sobre los riesgos

que comportan las comidas al aire libre propias de la época estival,

y recordó que esta cosntumbre es responsable, junto con el desorden

dietético, del considerable aumento de las afecciones digestivas.

"Las afecciones digestivas aumentan consideradamente durante el

verano motivadas, sobre todo, por el típico desorden dietético que se

suele llevar en esta época del año y porque muchas de las comidas se

realizan al aire libre, con el riesgo que conlleva, si no se toman

algunas medidas preventivas, el hecho de estar en contacto con

bacterias, parásitos o virus", afirmó.

Según el especialista, ello no quiere decir que no se pueda

disfrutar del campo, de la montaña, del mar..., en definitiva de la

naturaleza, sino que conviene adoptar algunas precauciones para

evitar problemas en el aparato digestivo.

Entre los procesos digestivos más frecuentes está la diarrea. "La

diarrea aguda -señala Angós- es más frecuente en verano en relación

sobre todo con ciertos patógenos. Se adquiere generalmente por vía

oral con la ingesta de alimentos o bebidas contaminadas. Puede ser

originada por bacterias (E. coli, Salmonella, Shigella,

Campylobacter...), parásitos (Giardia lamblia, Entamoeba

histolytica...) o virus ( Rotavirus, Norwalk...)".

Cuando se desencadena este tipo de procesos es fundamental impedir

que la persona afectada se deshidrate, añade, lo que originaría una

pérdida importante de electrolitos, sales minerales, etc., que son

muy necesarios para el correcto funcionamiento del organismo con el

consiguiente riesgo para la vida del paciente.

"Para evitar la deshidratación -explica el especialista- es

preciso ingerir soluciones preparadas que venden en las farmacias o

limonada alcalina casera. Este tipo de limonada se prepara mezclando

en un litro de agua, el zumo de uno o dos limones y añadiéndole una

cucharada sopera de bicarbonato, dos de azúcar y un poco de sal.

Estos líquidos se deben tomar poco a poco".

"Cuando el número de deposiciones sea menor se puede iniciar una

dieta astringente consistente en arroz blanco, jamón de york,

plátano, zanahoria... Si existieran vómitos, fiebre muy elevada,

deterioro del estado general, enfermedades sistémicas

concomitantes... debe ser valorado por un médico. El uso de

antidiarreicos o de antibióticos no es recomendable salvo en

determinadas circunstancias y siempre indicados por el médico",

informa.

NIÑOS Y ANCIANOS SON MÁS SENSIBLES A LA DESHIDRATACIÓN

Especial cuidado se debe tener cuando los procesos diarreicos

afectan a los niños, a los ancianos y a las personas con enfermedades

crónicas como insuficiencia renal, cardíaca, pulmonar, enfermos

oncológicos, etc., ya que son más sensibles a la deshidratación. En

estos casos el especialista de la Clínica Universitaria de Navarra

recomienda que sean valorados por un médico que, según la intensidad

de los síntomas, recomendará el ingreso hospitalario para instaurar

dieta absoluta y fluidoterapia.

Ya que en este tipo de procesos diarreicos la fuente de infección

más frecuente son los alimentos, existen unas medidas generales que

hay que extremar en verano como: lavar y pelar las frutas, echar una

gota de lejía en el agua donde lavemos las verduras y hortalizas que

vayamos a consumir crudas, comprar los huevos y el pescado bien

frescos, beber agua potable o en su defecto hervirla o consumir agua

mineral embotellada, no utilizar mahonesas caseras, comprar bollería

del día y helados que ofrezcan garantías de buena conservación con

las adecuadas medidas de refrigeración. Ante la sospecha o duda del

buen estado de un alimento o bebida es mejor no tomarlo.

Otro de los problemas típicos de la época estival son los llamados

"cortes de digestión" que no sólo se producen al bañarse después de

las comidas, sino que también pueden originarse al beber líquidos muy

fríos o exponerse a temperaturas bajas. "Los llamados "cortes de

digestión", asegura Angós, se deben al contraste brusco de

temperatura durante el proceso de la digestión, bien por la ingesta

de bebidas muy frías o por la inmersión brusca en piscinas, ríos o

mar inmeditamente después de comer".

"Los síntomas son muy variables y pueden consistir en cuadros de

enlentecimiento del tránsito intestinal, dolor abdominal, vómitos,

diarrea, hipotensión y pérdida del conocimiento con el consiguiente

riesgo para la vida de la persona si ésta se está bañando... El

tratamiento se dirigirá a mejorar los síntomas que presente el

paciente, siendo preferible tomar medidas encaminadas a evitar el

desarrollo de este cuadro", explica.

Por otra parte los pacientes con enfermedad inflamatoria

intestinal (colitis ulcerosa y enfermedad de Crohn) deben de seguir

las medidas higiénicas anteriormente descritas para prevenir los

procesos infecciosos ya que de no hacerlo pueden empeorar su

situación clínica. Asimismo, para aquellas personas con enfermedades

esófago-gástricas como enfermedad por reflujo y úlcera

gastroduodenal, el doctor Angós les aconseja que sigan las medidas

posturales y alimenticias recomendadas durante todo el año,

procurando no hacer excepciones por el sólo hecho de estar de

vacaciones ni abandonar el tratamiento médico que vengan tomando.

En definitiva, y a modo de resumen, dice el experto, si deseamos

durante el verano prevenir los problemas propios del aparato

digestivo es necesario evitar los contrastes de temperatura durante

la fase de digestión; beber abundantes líquidos, sobre todo, si la

temperatura ambiente es elevada; ingerir mayor número de ensaladas y

frutas; y tomar las medidas profilácticas con los alimentos y bebidas

que vayamos a tomar.

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09-Ago-2002 18:45:06

(EUROPA PRESS)

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