Los marcapasos de última generación reducen en un 30 por ciento la mortalidad al año de sufrir infarto, según un estudio

Europa Press Ciencia
Actualizado: jueves, 21 febrero 2002 13:53

MADRID, 21 Feb. (EUROPA PRESS) -

El cardioversor-desfibrilador implantable (CDI), un marcapasos de

última generación que se utiliza en España desde hace dos años sobre

pacientes que sufren fibrilación auricular (una de las arritmias

cardiacas más comunes), reduce en un 30 por ciento la tasa de

mortalidad después de un infarto de miocardio, según un estudio

inédito que se presentará en el 'Madrid Arrhythmia Meeting 2002'

(encuentro internacional sobre las arritmias) que se celebrará los

próximos días 27 y 28 de febrero.

Ignacio Fernández Lozano, miembro de la Unidad de Arritmias del

Hospital Puerta de Hierro (Madrid) presentó hoy este encuentro

científico que reunirá a más de un millar de expertos en cardiología

de todo el mundo.

El 'Madrid Arrhythmia Meeting', que alcanza ya su XIII edición,

centrará en esta ocasión especial atención a las nuevas generaciones

de marcapasos, en concreto al CDI, dispositivo que además de

estimular el corazón cuenta con un ordenador que almacena la

información de todo lo que ocurre en este órgano.

Fernández Lozano explicó que este marcapasos, fabricado por

Vitatron, registra la fibrilación auricular, el tiempo de duración,

la hora del día a la que ocurre, y el gráfico de cómo se ha

desarrollado este episodio cardiaco.

"A partir de estos datos", explicó, "el especialista puede

programar distintos mecanismos de estimulación del marcapasos". "Este

dispositivo abre una nueva puerta al tratamiento de las arritmias con

marcapasos, y permite individualizar el tratamiento del paciente",

añadió este experto del 'Puerta de Hierro".

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