VALENCIA 14 Nov. (EUROPA PRESS) -
El Instituto Tecnológico Agroalimentario (Ainia) ha realizado un estudio de viabilidad para la implantación de plantas de biogás agroindustrial en la provincia de Huelva, en concreto en la comarca de Sierra y de la industria hortofrutícola de la Costa de Huelva, para el Centro Tecnológico Andaluz del Sector Cárnico (Teica).
Según ha informado Ainia en un comunicado, la investigación preliminar plantea lograr "una perfecta mezcla de materia sobrante orgánica de la industria agroalimentaria, que permita la más alta producción de biogás de calidad con una rentabilidad, tanto medioambiental como económica, para la instalación".
Así, el estudio ha identificado y calculado las materias orgánicas sobrantes de la industria agroalimentaria accesibles para poder utilizarse en esa zona para producir biogás.
Begoña Ruiz, del Departamento de Calidad y Medio Ambiente de Ainia, ha señalado que la provincia de Huelva "dispone de materias con un alto potencial para producir biogás", con "más de 529.000 toneladas al año de materia sobrante accesible de la industria agroalimentaria para producir biogás".
En concreto, las principales materias sobrantes accesibles de la industria agroalimentaria para generar biogás son 344.000 toneladas/año de subproductos ganaderos; 144.950 toneladas/año de materias sobrante vegetal; 20.680 toneladas/año de glicerina; 10.750 toneladas/año correspondiente a subproductos del sector pesquero y 8.573 toneladas de materia sobrante de la industria cárnica.
Por comarcas, Sierra registra más materia accesible, con alrededor de 114.640 toneladas/año, seguida de Condado Litoral, con 111.850 toneladas/año; Andévalo Occidental, con 110.900 toneladas/año; Condado Campiña, con 82.916 toneladas/año; Costa, con 75.337 toneladas/año) y Andévalo Oriental, con 33.420 toneladas/año.
En cuanto a la viabilidad de la planta, desde Ainia han explicado que el biogás agroindustrial es una energía renovable que puede producir principalmente calor y electricidad. Ese calor se puede aprovechar para calefacción, agua caliente sanitaria y secado en las proximidades de la planta de biogás, mientras que la electricidad se puede vender a compañías eléctricas.
En una estimación preliminar, el estudio ha identificado que una planta tipo de biogás que incorpora un motor de 500 kW eléctricos de potencia instalada, generaría un millón de metros cúbicos de metano a partir de la utilización de alrededor de 20.000 toneladas/año de materia sobrante.
Según las mismas fuentes, una instalación de este tipo puede generar 4 GWh de energía eléctrica al año, equivalente al consumo eléctrico anual de alrededor de 1.000 hogares.
VENTA DE ELECTRICIDAD Y FERTILIZANTE
Ruiz ha resaltado que la viabilidad de las plantas "se lograría principalmente con la comercialización de electricidad generada, combinada con la venta de digestato como fertilizante agrícola y/o la venta de la energía térmica resultante".
En este punto, ha destacado que existe un escenario favorable para resolver la gestión costosa de las materias sobrantes del sector agroindustrial y otros residuos, al tiempo que se colabora en la necesaria reducción de emisiones de CO2.
Según ha indicado, también hay que tener en cuenta otros factores como la definitiva regulación de la actividad de producción de energía eléctrica en régimen especial que proporciona una tarifa que se aplica a la producción de biogás agroindustrial, la elevada importancia del sectores agrícolas y ganaderos que garantizan recursos, el mayor apoyo que existe a las energías renovables, el crecimiento del consumo energético y/o la necesidad estratégica de nuevas fuentes de energía.
Además, Begoña Ruiz ha indicado que si bien "en España, el número de plantas que producen biogás agroindustrial es reducido, en países como Alemania existen en la actualidad más de 5000 plantas de biogás industrial".