ROIS Medical, de la UMH, desarrollará una silla de ruedas con grúa con una ayuda de 130.000 euros del Gobierno

El equipo de ROIS Medical con su prototipo
UMH
Publicado 31/07/2018 18:33:02CET

ALICANTE, 31 Jul. (EUROPA PRESS) -

El Ministerio de Economía, Industria y Competitividad ha concedido a la empresa ROIS Medical del Parque Científico de la Universidad Miguel Hernández (UMH) de Elche una dotación económica de 130.000 euros para el desarrollo de una silla de ruedas eléctrica que incorpora un mecanismo de grúa con el que es posible la transferencia de personas desde una superficie hasta otra.

Según ha informado este martes la UMH, el proyecto se engloba en el programa NEOTEC, promovido por el Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI). Estas ayudas buscan apoyar la creación y consolidación de nuevas empresas de base tecnológica en España. "Con esta ayuda, la start-up está cada vez más cerca de lanzar al mercado su innovador producto", ha destacado la universidad ilicitana.

Esta compañía desarrolla productos de apoyo innovadores para personas con discapacidad, mayores, dependientes y sus cuidadores. Tal y como señalan desde la empresa, el respaldo financiero concedido por CDTI supone uno de los logros más importantes desde la fundación de la empresa, ya que les permitirá iniciar el primer lote de fabricación y posterior venta de su silla de ruedas.

"Además, con la aprobación del CDTI se ratifica la necesidad de nuestro producto en el mercado. También, la correcta estrategia de I+D que hemos implementado hasta el día de hoy", ha señalado el director ejecutivo de la empresa e ingeniería industrial por la UMH, Robert Vallejo.

La silla de ruedas de ROIS Medical tiene como objetivo ofrecer a personas con movilidad reducida una mayor autonomía en sus tareas cotidianas, así como facilitar a sus cuidadores la transferencia de la persona de una superficie a otra, como puede ser una cama, una camilla o el inodoro.

De esta forma, contribuye a reducir la aparición de hernias, lumbalgias y lesiones osteoarticulares en los cuidadores, que suelen aparecer debido al sobreesfuerzo físico realizado durante la ejecución de las tareas de cuidados.

ROIS Medical ha confiado en proveedores ilicitanos para la fabricación de las piezas con las que montar la estructura completa de la silla de ruedas eléctrica de transferencia, que la empresa ensamblará en sus instalaciones de Elche.

Una vez que la compañía disponga de 'stock', las sillas se venderán a un precio competitivo a través de ortopedias, que gestionarán el servicio de post-venta con los clientes. Según Robert Vallejo, ya tienen varias sillas reservadas a particulares, que podrán adquirirlas en ortopedias en cuanto estén disponibles. Además, añade, están cerrando acuerdos con importantes entidades relacionadas con el ámbito de la discapacidad en España.

Para comercializar este producto, la empresa ha necesitado obtener el denominado marcado CE, es decir, la garantía europea que informa a los usuarios y autoridades de que el equipo comercializado cumple con la legislación obligatoria.

"Este sello es un importante avance para nosotros ya que nos permite certificar la calidad y seguridad de nuestro producto", señala Vallejo. Y añade: "Para conseguirlo hemos tenido que cumplir una gran cantidad de requisitos y superar pruebas de seguridad muy exigentes, ya que se trata de un dispositivo destinado a mejorar la calidad de vida y la salud de las personas".

ROIS Medical surgió de una experiencia personal previa de sus fundadores, quienes detectaron numerosas barreras e impedimentos a la hora de cuidar a sus familiares dependientes y con discapacidad.

Como uno de los proyectos ganadores de la segunda edición del Sprint de Creación de Empresas UMH, la start-up obtuvo un primer impulso económico de 11.000 euros para la creación de la compañía y pasó a formar parte de la red de empresas del Parque Científico de la UMH.

Desde entonces, ROIS Medical se ha financiado únicamente con donaciones privadas y con el apoyo que la Empresa Nacional de Innovación (ENISA) les concedió en 2016 por valor de 40.000 euros. Una situación económica muy limitada que no ha conseguido frenar el propósito de estos emprendedores, comprometidos con el desarrollo de un proyecto con el que esperan mejorar la calidad de vida de muchas personas.