La Comunitat registra una tasa de mortalidad de 866,4 fallecidos por cada 100.000 habitantes, por debajo de la media

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EUROPA PRESS/AYUNTAMIENTO
Actualizado 21/12/2017 15:08:55 CET

VALÈNCIA/MADRID, 21 Dic. (EUROPA PRESS) -

La Comunitat Valenciana registró el pasado año una tasa bruta por mortalidad de 866,4 fallecidos por cada 100.000 habitantes, por debajo de la media nacional, situada en 884,0 según los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) publicados este jueves.

En total, en 2016 fallecieron 42.697 personas frente a las 44.251 del año anterior, un 3,7 por ciento menos, de los que 21.912 fueron hombres y el resto mujeres. Del total de muertes, 11.853 fueron por tumores (un 2% más); 13.000 por patologías del sistema circulatorio (-3,3%) y 4.379 por enfermedades del sistema respiratorio (-14,9%).

En concreto, la autonomía valenciana registró una tasa estandarizada de muertes por enfermedades respiratorias de 88,7 casos por cada 100.000 habitantes; por tumores de 240,2 y por patologías del sistema circulatorio de 263,7.

De los 21.912 hombres fallecidos, 7.266 murieron por tumores, 6.196 por problemas circulatorios y 2.395 por patologías respiratorias. De los 20.785 decesos de mujeres, 4.587 obedecieron a tumores; 6.804 a problemas circulatorios y 1.984 a respiratorios.

En España, las muertes se redujeron un 2,8 por ciento en 2016, 410.611 defunciones, 11.857 menos que en 2015, si bien este descenso ha sido más acusado entre las mujeres (fallecieron 201.618, un 3,7% menos) que entre los hombres (murieron 208.993, un 2% menos).

La tasa bruta de mortalidad se situó en 884 fallecidos por cada 100.000 habitantes, siendo la masculina de 916,4 fallecidos por cada 100.000 hombres y la femenina de 852,7.

En este sentido, los resultados obtenidos por el INE han puesto de manifiesto que el 96,2 por ciento de las defunciones se debieron a causas naturales (enfermedades), falleciendo 394.943 personas por estas causas, un 3,1 por ciento menos que en 2015.

Ahora bien, a pesar de la bajada de mortalidad, el grupo de enfermedades del sistema circulatorio se mantuvo como la primera causa de muerte en 2016 (con un tasa de 257,9 fallecidos por cada 100.000 habitantes), seguida de los tumores (243,1) y de las enfermedades del sistema respiratorio (100,8).

Así, respecto a 2015, los fallecimientos debidos a enfermedades del sistema circulatorio (primera causa de mortalidad femenina) y del sistema respiratorio descendieron un 3,6 por ciento y un 9,7 por ciento, respectivamente. En cambio, los fallecimientos por tumores aumentaron un 1,4 por ciento, siendo la primera causa de muerte entre los hombres (con una tasa de 300,9 fallecidos por cada 100.000) y la segunda en mujeres (con 187,4).

En concreto, dentro de las enfermedades circulatorias, las isquémicas del corazón (infarto o angina de pecho) y las cerebrovasculares volvieron a ocupar el primer y segundo lugar en número de defunciones, produciéndose en ambas un descenso de muertes respecto al año anterior (del 5,1% y 4,6%, respectivamente).

Por sexo, las enfermedades isquémicas del corazón fueron la primera causa de muerte en los hombres, aunque causaron un 2,5 por ciento menos de muertes que en 2015. Asimismo, entre las mujeres fueron las enfermedades cerebrovasculares (con una disminución del 4,8%).

CÁNCER DE BRONQUIOS Y PULMÓN, EL TUMOR MÁS LETAL

Entre los tumores, los responsables de mayor mortalidad volvieron a ser el cáncer de bronquios y pulmón (con un 2,6% más de fallecimientos que en 2015) y el cáncer de colon (con un incremento del 2,2%).

Estos tipos de cáncer fueron los más frecuentes entre los hombres (el de bronquios y pulmón registró un aumento de muertes del 2,1% y el de colon, del 3,4%). Por su parte, entre las mujeres el cáncer con mayor mortalidad fue el de mama (con un aumento de defunciones del 2,4%), seguido del cáncer de colon (un 0,6% más).

Entre las causas más frecuentes, los mayores descensos de defunciones respecto a 2015 se produjeron en la diabetes (8,8% menos en hombres y 11,8% menos en mujeres) y las enfermedades crónicas de las vías respiratorias inferiores, que comprende, entre otras, la bronquitis crónica, enfisema y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).

Por edad, la principal causa de muerte entre los menores de un año fueron las afecciones perinatales y malformaciones congénitas (79,4% del total de ese grupo); mientras que en los grupos de edad entre uno y 14 años y entre 40 y 79 años, las causas principales de muerte fueron los tumores (28,4% y 44,5% del total, respectivamente); entre los mayores de 79 años, las enfermedades del sistema circulatorio (33,6% del total); y entre las personas de 15 a 39 años fueron las causas externas el principal motivo de muerte.

El INE ha difundido por primera vez las causas múltiples de defunción, es decir, el conjunto de enfermedades que se describen en el certificado médico de defunción y que contribuyen o están asociadas al fallecimiento.

La causa múltiple más frecuente fue la enfermedad hipertensiva, que contribuyó en el 14,5 por ciento de las defunciones, siendo solamente en el 3 por ciento de los casos la causa desencadenante.

Además, las enfermedades isquémicas del corazón y la insuficiencia renal aparecieron como segunda y tercera causa múltiple más frecuente, provocando la muerte en un 12,2 por ciento y un 11,9 por ciento de los casos, respectivamente.

TASAS DE MORTALIDAD POR COMUNIDAD AUTÓNOMA

Las tasas brutas más elevadas de fallecidos por cada 100.000 habitantes en 2016 correspondieron a Asturias (1.273,3), Galicia (1.170,5) y Castilla y León (1.163,5); mientras que las más bajas se dieron en las ciudades autónomas de Melilla (573,8) y Ceuta (599,6) y en Islas Baleares (694,4).

Las regiones con las tasas estandarizadas más elevadas fueron las ciudades autónomas de Melilla (977,8) y Ceuta (977,2), Andalucía (942,4), Extremadura (898,3), Asturias (886,9), Murcia (883,8), Canarias (870,9), Comunidad Valenciana (864), Galicia (837,1) y las Islas Baleares (835,4).

Las más bajas se dieron en Comunidad de Madrid (710,1), Castilla y León (761,4), La Rioja (770,8), Navarra (782,5), Aragón (798,3), País Vasco (798,5), Cataluña (800,1), Castilla-La Mancha (825,3) y Cantabria (827,2).

Respecto a las causas de muerte, las enfermedades del sistema circulatorio fueron la principal causa. De hecho, las mayores tasas brutas de mortalidad por estas enfermedades se registraron en Asturias (413,1 fallecidos por 100.000 habitantes), Galicia (367,5) y Castilla y León (339,9).

No obstante, si se consideran las tasas estandarizadas, Andalucía registró la mayor tasa de mortalidad por enfermedades del sistema circulatorio (307,2), seguida de las ciudades autónomas de Melilla (285,3) y Ceuta (278,6).

Por enfermedades, las mayores tasas de defunciones por tumores se dieron en Asturias (354,6 fallecidos por 100.000 habitantes), Castilla y León (321,5) y Galicia (320,9). Por su parte, las mayores tasas de mortalidad estandarizadas debidas a tumores se registraron en Cantabria (277,1), Asturias (269,9) y Extremadura (261,7).

Las enfermedades del sistema respiratorio se situaron como tercera causa de muerte en todas las comunidades, si bien las tasas brutas de mortalidad más elevadas debido a estas enfermedades se dieron en Castilla y León (143,9 fallecidos por 100.000 habitantes), Asturias(140,0) y Extremadura (139,3).

Por su parte, Extremadura registró la mayor tasa estandarizada de mortalidad debido a enfermedades del sistema respiratorio (116,5), seguida de Canarias (115,3) y Murcia (113,0).