Imagen del investigador del Instituto de Tecnología Química (CSIC-UPV) de la Universitat Politècnica de València (UPV), Eduardo Palomares. - EUROPA PRESS
VALÈNCIA, 11 Abr. (EUROPA PRESS) -
El investigador del Instituto de Tecnología Química (CSIC-UPV) de la Universitat Politècnica de València (UPV), Eduardo Palomares, ha afirmado, frente al episodio de polvo en suspensión del Sáhara que ha entrado en la Comunitat Valenciana este fin de semana, que "si viene en cantidades muy altas la única solución es utilizar mascarillas o salir poco de casa".
El experto ha indicado, en declaraciones a Europa Press Televisión, que se trata de "episodios puntuales y bastante comunes". "Si dura un día o dos, que no suelen ser más, no debería haber problemas adicionales", ha aclarado.
Cabe destacar que la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) prevé que la máxima concentración de polvo en suspensión en el aire de la Comunitat Valenciana se produzca hasta la madrugada del domingo. Además, avisa de una bajada de temperaturas a partir de este sábado y de precipitaciones para el domingo.
Ante esta situación, el 112 recuerda que el polvo en suspensión no solo reduce la visibilidad, sino que también empeora la calidad del aire. "Si eres asmático o tienes problemas respiratorios, ponte mascarilla y cierra las ventanas de casa", aconseja el Centro de Coordinación de Emergencias. En esta línea, el Ayuntamiento de València recomienda evitar la actividad física al aire libre y utilizar el transporte público.
Sin embargo, si el temporal perdurara en el tiempo, Palomares ha revelado que se "pasaría a alguno de los niveles de protección superior que marca la legislación". Con ello, se "podría decretar que nadie saliese de casa hasta que pasase", ha recalcado.
Por otro lado, ha destacado que el polvo en suspensión proveniente de África "no es tan peligroso" como "las partículas que llegan de los coches". "En esos casos lo que se debe hacer es retener esas partículas, evitar que salgan al ambiente, por eso los coches más nuevos tendrán filtros", ha asegurado.
En relación a la dimensión de las partículas, el investigador ha insistido en que "no todas son preocupantes": "Las que son más grandes generalmente los pelos de la nariz y la mucosidad las retienen y no entran en el cuerpo".
Sin embargo, el catedrático ha explicado que las más pequeñas, a las que denominan PM10 y PM2.5, "entran en el cuerpo ya que los pelos de la nariz y la mucosidad no las retienen, por lo que van directamente hacia el sistema respiratorio".
"Si esas partículas entran en el organismo pueden dar lugar a problemas muy importantes, aunque vienen especialmente de los coches", ha subrayado. En este sentido, Palomares cree que "el problema de las partículas se da cuando entran en el sistema respiratorio porque pueden agravar cualquier enfermedad previa, como el asma".