Archivo - Un coche manchado de barro, a 28 de noviembre de 2024, en Paiporta, Valencia (Comunidad Valenciana). - Rober Solsona - Europa Press - Archivo
VALÈNCIA, 25 Oct. (EUROPA PRESS) -
La falta de alimentos, alojamiento, electricidad o asistencia sanitaria durante los primeros días posteriores a la dana del 29 de octubre de 2024 aumentó la sensación de abandono entre las personas afectadas. A medida que avanzó la recuperación, estas necesidades fueron disminuyendo y cobraron mayor importancia otras, como la asistencia administrativa y legal o la disponibilidad de profesionales para reparar las viviendas.
Estas son algunas de las principales conclusiones de un estudio de la Universitat Politècnica de València (UPV) basado en una encuesta a 300 personas directamente afectadas por la riada.
El trabajo, realizado por Mar Adsuara-Fayos, Gema Ventura-Navarro y Tomás Baviera, de la UPV, ha sido publicado en International Journal of Disaster Risk Reduction, revista especializada en gestión y reducción del riesgo de desastres, según ha informado el centro universitario en un comunicado.
La investigación analiza cómo fueron cambiando las necesidades de las personas damnificadas desde las primeras 24 horas hasta tres meses después de la catástrofe y cómo esas carencias se relacionaron con su percepción de abandono.
EN 23 MUNICIPIOS
La encuesta se realizó siete meses después de la dana, entre mayo y junio de 2025, a personas de 23 municipios de la zona cero que habían sufrido pérdidas materiales en sus hogares. El estudio analizó cuatro grandes ámbitos: necesidades básicas, apoyo práctico, apoyo emocional y social y suministros esenciales del hogar, entre ellos electricidad, agua, gas, saneamiento y telecomunicaciones. Este último campo supuso una nueva taxonomia dentro del ámbito académico sobre gestión de desastres, que fue incorporada a la encuesta con resultados muy reveladores.
El estudio constata cómo las carencias fueron "especialmente intensas" durante la primera semana. El momento más crítico de no disponer de las necesidades básicas se dio a las 72 horas, sobre todo por la falta de alimentos, alojamiento temporal, asistencia sanitaria y electricidad. "Posteriormente, las dificultades para recibir ayuda legal y administrativa adquirieron mayor importancia", ha señalado Tomás Baviera, profesor de Marketing en la UPV.
Uno de los hallazgos más relevantes del estudio es que la interrupción de servicios como la electricidad o las telecomunicaciones no se percibió únicamente como un problema material. "Para muchas personas, también suponía una sensación de vulnerabilidad, incertidumbre y aislamiento", ha añadido Baviera.
DEL ABANDONO A LA GRATITUD
Además de cuantificar cómo fueron cambiando las necesidades tras la dana, el estudio recoge también cómo vivieron la catástrofe las personas afectadas. Para ello, 172 participantes respondieron a una pregunta abierta en la que pudieron explicar con sus propias palabras qué habían sentido.
"De esas respuestas emergieron dos emociones muy claras: por un lado, la soledad, la impotencia y la sensación de abandono; por otro, un profundo agradecimiento hacia quienes acudieron a ayudar, especialmente voluntarios, ONG, entidades privadas, familiares y amigos", ha explicado Mar Adsuara-Fayos, estudiante del Grado de ADE durante la elaboración del estudio y asistente de investigación en el Departamento de Economía y Ciencias Sociales.
El estudio plantea también diferentes mejoras para futuras catástrofes, como reforzar la comunicación y la coordinación entre administraciones e integrar mejor a voluntarios y organizaciones sociales en los dispositivos de respuesta.
"Esto puede ayudar a evitar lo que la literatura denomina un "segundo desastre": el sufrimiento añadido que generan una recuperación lenta, las trabas administrativas o la sensación de no recibir el apoyo necesario", ha agregado Gema Ventura-Navarro, quien ha finalizado este curso el Master en Ingeniería Industrial de la UPV.
ORIGEN EN EL PROGRAMA EMPLEA UPV
Este trabajo tuvo su origen en el Programa Emplea, una iniciativa impulsada por el Servicio Integrado de Empleo de la UPV con el fin de impulsar el liderazgo femenino en las organizaciones.
Las participantes reciben formación específica y la aplican a un caso real acompañadas por mentoras profesionales. En el caso de las dos alumnas autoras del artículo, su proyecto de Emplea estuvo vinculado a la mejora de la gestión de la asistencia a los damnificados.
"Fruto de su interés por e implicación, surgió la idea de conocer mejor la percepción de los beneficiarios de esas ayudas a través de una encuesta. Estos datos constituyeron la base del estudio que ahora se ha visto publicado en la revista International Journal of Disaster Risk Reduction", ha concluido Tomás Baviera.