Publicado 01/12/2014 14:33CET

Fiscalía ve posible delito contra integridad moral en el interrogatorio al asesor de Císcar

Palau de la Generalitat Valenciana
Foto: EUROPA PRESS

VALENCIA, 1 Dic. (EUROPA PRESS) -

   La Fiscalía de Valencia ve posible delito contra la integridad moral o, subsidiariamente, coacciones, en el interrogatorio efectuado por parte del exjefe de seguridad del Palau al asesor de prensa del vicepresidente del Consell, José Císcar, en la búsqueda del conocido como 'topo' en Presidencia.

   El ministerio público abrió una investigación el pasado mes de octubre en relación con el interrogatorio efectuado en julio al asesor de Císcar, enmarcado en la búsqueda del responsable de las filtraciones a medios de comunicación de información de Presidencia de la Generalitat.

   El fiscal tomó declaración al asesor de Císcar y, tras estudiar la documentación que obraba en la causa, ha remitido las diligencias al juzgado al estimar que podría haberse cometido un posible delito contra la integridad moral o, subsidiariamente, coacciones.

   La Fiscalía contaba con un informe elaborado por la Policía Autonómica sobre el interrogatorio, que le remitió el Consell este mes de octubre tras hacerse públicos los hechos y después del cese del exjefe de seguridad.

   El informe constaba de 13 documentos y se entrevistó a 10 personas. En él se indicaba que, en relación con las filtraciones de documentos de la Generalitat, no existía investigación policial alguna. Así, el conseller de Gobernación y Justicia, Luis Santamaría, relató en ese momento que el exjefe de seguridad actuó por su cuenta en el ejercicio de lo que entendía como sus funciones en materia de seguridad.

   Según concretó Santamaría, en el informe se realizaba un relato de los hechos ocurridos el pasado 22 de julio, día en que se produjo el interrogatorio en comisaría al jefe de prensa de Císcar, y de los hechos del día siguiente, con la reunión en el despacho del asesor, quien le transmitió al policía "la imposibilidad para facilitar datos sobre las filtraciones".

   Así, en el informe se dejaba constancia de que el 22 de julio se produjo una "entrevista" --tal y como la definió Santamaría en ese momento-- entre el exresponsable de seguridad de Presidencia y el asesor de prensa del vicepresidente en las instalaciones de la Comisaría de Pont de Fusta, y que al día siguiente se produjo una segunda entrevista entre ambos en el despacho del asesor "a iniciativa individual" del policía.

LOS ENCUENTROS

   En el primer encuentro, el exjefe de seguridad, tras una reunión de trabajo convocada a las 12 horas por el subsecretario de la Conselleria de Presidencia para abordar asuntos ordinarios, se interesó por la ubicación del despacho del asesor de prensa "con el ánimo de mantener una reunión". Apeló al subsecretario para que se lo indicara y se lo presentara y una vez hechas las formalidades, le expresó al jefe de prensa el deseo de entrevistarse con él en la comisaría, a lo que éste "accedió voluntariamente", expuso Santamaría.

   Entre la salida del despacho y su regreso pasó una hora --desde las 13 a las 14 horas-- y este incluye el desplazamiento de ida y vuelta, "uno de ellos a pie". Por tanto, desde el Consell estiman que la "entrevista" duró aproximadamente entre media hora y 40 minutos.

   Asimismo, el expediente consta de información que indica que los policías presentes en la comisaría no advirtieron ninguna "situación anómala" en las entradas y salidas ese día a las dependencias policiales, ni tampoco que nadie entrara "en contra de su voluntad o en un estado de nerviosismo aparente".

   Es en este punto donde se aprecian las discrepancias entre los dos actores del proceso. Por una parte el ex inspector jefe asegura que "la entrevista transcurre en condiciones de normalidad y sin presión", mientras que el asesor indica lo contrario, "asegurando que se sintió fuertemente presionado por parte del inspector jefe para obtener su colaboración".

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