VALÈNCIA, 18 Jun. (EUROPA PRESS) -
Un joven valenciano debe destinar hasta el 94,5% de su salario para poder alquilar un piso en solitario, mientras si quiere comprarlo necesita casi cuatro sueldos anuales solo para poder pagar la entrada, según el Observatori d'Emancipació del Consell Valencià de la Joventut (CJV).
Esta es la triste realidad que explica la caída de la tasa de emancipación juvenil en la Comunitat, que bajó del 16,5% hasta el 14,1% entre 2023 y 2024 y sigue por debajo de la media estatal (14,8%). "Trabajar ya no es suficiente", ha constatado la presidenta de CJV, Esther Martínez, quien ha exigido medidas contundentes de la Generalitat y del Gobierno para que los jóvenes puedan iniciar su proyecto de vida.
La entidad juvenil ha presentado este miércoles los datos de emancipación del segundo semestre del año pasado, con la participación de la vicepresidenta del Consejo de la Juventud de España, Pilar Blasco, y la asistencia del director general del Institut Valencià de la Joventut (IVAJ), Vicente Ripoll, y de los diputados autonómicos Benjamín Mompó (PSPV) y Mª Josep Calabuig (Compromís).
Las cifras "alarmantes" de emancipación, las peores desde que se empezó a elaborar este observatorio en 2006, contrastan con el aumento de la creación de empleo en la Comunitat entre la población joven (+10,4% en 2024) y con la bajada del paro juvenil (-6,7%).
La tardanza de los jóvenes en emanciparse, algo que de media no hacen hasta los 30 años, se debe a la escalada ininterrumpida del precio de la vivienda, que es la principal barrera a la que se enfrentan para poder irse de casa de sus padres. En el caso de la Comunitat, el CJV apunta como causas el fuerte encarecimiento de la vivienda en los últimos años y el aumento de los pisos turísticos.
EMANCIPARSE CON 30 EUROS EN EL BOLSILLO
Según el observatorio, el precio medio de un piso en alquiler ronda 910 euros en la Comunitat Valenciana y el salario de un joven 940 euros, con lo que es imposible emanciparse en solitario "con solo 30 euros" en el bolsillo.
"Estamos en una situación peor a pesar del aumento del empleo, y si no tomamos las medidas pertinentes será aún más grave", ha advertido la presidenta del CJV. Y es que el dinero que debe destinar un joven para emanciparse se sitúa por encima de los niveles recomendables tanto en el caso de los alquileres, donde se aconseja no destinar más del 30% del sueldo, como en el de la viviendas en propiedad.
En consecuencia, el observatorio revela que seis de cada diez hogares jóvenes están en una situación de sobreendeudamiento al destinar más del 40% de sus ingresos a pagar la vivienda. Esta proporción se dispara hasta el 75,9% en el caso de los alquileres.
En este escenario, el alquiler compartido es la estrategia más viable que tienen los jóvenes para emanciparse, con un coste medio del 37,8% del salario juvenil. Pero incluso esta opción resulta difícil para los jóvenes en muchas áreas urbanas, especialmente en Valencia donde una habitación cuesta de media 385 euros mensuales.
EMANCIPADOS PERO SIN UNA AUTONOMÍA PLENA
De acuerdo al estudio, la mayoría de los jóvenes emancipados en la Comunitat viven en alquiler (62,4%) y un tercio de ellos lo hacen compartiendo piso. Esta cifra se dispara entre la franja de 16-24 años hasta el 68,6%, lo que demuestra que la mayoría de jóvenes no disfrutan de una autonomía plena a pesar de emanciparse.
Por su parte, solo un tercio (31%) de los jóvenes valencianos emancipados tiene una vivienda en propiedad, el 17,2% de ellos con una hipoteca, lo que supone una bajada de hasta 12 puntos respecto al año anterior.
Por provincias, la tasa de emancipación alcanza el 16,7% en Valencia, el 13,7% en Castellón y el 10,5% en Alicante, mientras la presión residencial es mucho mayor en Valencia y en Alicante que en Castellón.
PRECARIZACIÓN, SOBRECUALIFICACIÓN Y RIESGO DE POBREZA
En cuanto al empleo, dos de cada tres jóvenes valencianos con trabajo lo hacen a tiempo completo, mientras el 30,6% están contratados con jornada parcial. Es más, el 35,9% de los jóvenes con contrato a tiempo parcial en la Comunitat lo tiene de manera involuntaria.
Desde el CJV lamentan que la precarización persiste a pesar del impacto positivo de la reforma laboral, sumado a otros problemas como la sobrecualificación que afecta al 26% de los jóvenes valencianos. "Esta generación se esfuerza por estar formada, pero se encuentra con un mercado laboral que no está preparado para absorber su talento", ha expuesto la presidenta de la entidad.
Paralelamente, el observatorio recoge que el 32,3% de los jóvenes valencianas están en situación de riesgo de pobreza, una cifra que baja diez puntos (22,7%) entre los que tienen trabajo.
PETICIONES
Por todo ello, el Consell Valencià de la Joventut reclama "soluciones profundas" por parte de la Generalitat y del Gobierno, al considerar que sus políticas de vivienda son totalmente insuficientes: "La crisis de vivienda requiere de un pacto de estado y de colaboración de todas las administraciones".
A nivel autonómico, la entidad ve imprescindible impulsar un plan de vivienda joven que "ya está llegando tarde", junto a la aplicación de la Ley de Vivienda para poder declarar zonas tensionadas y regular el precio de los alquileres.
Son propuestas que la entidad trasladará a la dirección general de Vivienda de la Generalitat en una próxima reunión y que presentará en Les Corts en forma de proposición no de ley (PNL).