Publicado 23/01/2014 20:57CET

El jurado encuentra culpable al hombre juzgado por matar a su mujer y emparedarla en Vinaròs

Juicio al acusado de matar y emparedar a su mujer en Vinaròs
EUROPA PRESS

CASTELLÓN, 23 Ene. (EUROPA PRESS) -

El jurado popular ha encontrado culpable al hombre juzgado por matar a su mujer en septiembre de 2011 en Vinaròs (Castellón) tras estrangularla y ocultar el cadáver en un doble tabique de una alquería, según ha informado este jueves el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV) en su cuenta oficial de 'twitter'.

En el juicio, en el que únicamente respondió a su abogado, el hombre declaró que mató a su mujer tras una discusión en la que ella estaba "muy alterada" y negó que hubiera planificado su acción y que hubiese buscado un sicario con anterioridad.

Ante un jurado popular, señaló que citó a su mujer en un almacén de su propiedad de Vinaròs para decirle que tenía otra relación sentimental y que iba a dejarla. "Me dijo de todo, me tiró un cubo de lapiceros a la cabeza, empezamos a discutir y la consecuencia fue lo que pasó", dijo, para asegurar que su esposa estaba "muy alterada" porque cree que sabía que él tenía otra relación. No obstante, negó que tuviera pensado matarla y que hubiera buscado a un sicario para que lo hiciera.

El fiscal pedía 20 años de prisión para el acusado, a quien atribuye asesinato, con la agravante de parentesco, así como una indemnización de 90.000 euros para cada una de las dos hermanas de la víctima. Según el ministerio público, el acusado propuso a terceras personas la muerte de su mujer pero, al no encontrar sicarios, decidió matarla él mismo, para lo que elaboró un plan. Los hechos sucedieron después de que su amante se enterase de que estaba casado y pedirle explicaciones.

De acuerdo con esta versión, construyó un doble tabique en una alquería de su propiedad en Sant Joan d'Enveja (Tarragona) donde ocultó el cuerpo de su mujer, a la que había estrangulado con un cable en un almacén de Vinaròs.

Por su parte, la acusación particular solicitaba para el procesado 20 años de prisión, pena que la acusación popular representada por la Generalitat Valenciana eleva hasta los 23 años. La defensa pidió dos años y seis meses de prisión por un delito de homicidio con las atenuantes de confesión; reparación del daño; arrebato, obcecación u otro estado similar y trastorno mental transitorio.