Medio Ambiente atiende en 2025 un 20 % más de animales heridos en el Centro de Recuperación de Fauna Salvaje de El Saler - GVA
VALÈNCIA, 12 Abr. (EUROPA PRESS) -
La Vicepresidencia Tercera y Conselleria de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación ha dotado de más recursos materiales y humanos para facilitar la recogida de mamíferos, aves y reptiles silvestres que se encuentran heridos, desvalidos o desorientados, lo que ha permitido en 2025 un incremento de un 20,72 por ciento más de animales atendidos en el Centro de Recuperación de Fauna Salvaje de El Saler respecto al año anterior.
Los datos recogidos indican que el incremento de 7.611 ejemplares salvados en 2024 frente a los 9.310 del siguiente año significa que 25 animales son atendidos cada día. Este aumento se ha debido a que entraron muchas crías de vencejos por la ola de calor que afectó a España y a parte de Europa, según ha señalado la administración autonómica en un comunicado.
Entre algunas de las medidas adoptadas por la Generalitat, se ha establecido que los Centros de Recuperación de Fauna Silvestre, como el de La Granja de El Saler, se mantengan abiertos los 365 días del año y se amplíen las horas de atención al público. Además, están el de la Santa Faz (Alicante) y el Forn del Vidre (Castellón).
Estos centros, gestionados por la empresa pública Vaersa, son instalaciones especializadas en las que, por una parte, se recupera a la fauna silvestre autóctona que se encuentra herida y, por otro, se realizan proyectos de cría de especies autóctonas amenazadas, como la cerceta pardilla.
Los animales llegan a los centros a través de diferentes vías. Los ciudadanos pueden llevarlos directamente al centro o, si no es posible desplazarse, llamar para que se acuda a recoger al animal.
En otros casos, son las propias autoridades quienes los trasladan, ya sea porque los han encontrado o porque otros ciudadanos se los han entregado. Entre ellas se encuentran los agentes medioambientales dependientes de la Conselleria de Medio Ambiente, la Policía Local de algunos municipios y la Guardia Civil, generalmente a través del Seprona.
En los municipios que colaboran con la Generalitat y centralizan las recogidas, los ciudadanos pueden llevar los animales al retén de la Policía Local, que se encarga de avisar al centro para que la recogida se realice en menos de 24 horas.
Además, en la provincia de Alicante también se colabora con algunas clínicas veterinarias que actúan como puntos de recogida. Una vez en el centro, veterinarios y personal especializado revisan y curan a los animales y, cuando están preparados, los reintroducen en su hábitat natural.
La Conselleria ha remitido cartas a las alcaldías de los municipios de los que procede un mayor número de animales ingresados en los centros de recuperación, con el fin de solicitar su colaboración.
En concreto, se plantea que, si el ayuntamiento está interesado en colaborar con la Generalitat, cuando un vecino contacte con el Centro de Recuperación de Fauna tras encontrar un animal pueda ser derivado a un punto establecido para centralizar las recogidas. Asimismo, la Dirección General de Medio Natural ha enviado cartas de agradecimiento a los ayuntamientos que ya participan en este sistema de colaboración.
ANIMALES RESCATADOS
Más de la mitad de los animales que se recogen son aves autóctonas, entre las que destacan los vencejos o los gorriones. Los reptiles son los segundos animales que con más frecuencia llegan a los Centros de Recuperación de la Generalitat, lo que convierte a las tortugas la especie "estrella", aunque la mayor parte son galápagos exóticos invasores.
El restante son mamíferos y, en una ocasión puntual, también se llegó a tener un lobo en el Centro de Recuperación La Granja en l'Albufera hasta que se trasladó al centro especializado.
Los centros de recuperación de fauna silvestre también se hacen cargo de las especies autóctonas incautadas del tráfico ilegal que suelen llegar en "muy malas condiciones", llenas de suciedad y heridas por haber estado durante días en lugares muy reducidos. Además, el tráfico ilegal de especies se encuentra entre los principales negocios ilegales existentes en el mundo y se calcula que mueve anualmente más de 10.000 millones de dólares.