Publicado 23/01/2014 19:47CET

La negociación entre comité y UTE-Alicante se estanca y la huelga de limpieza llega al quinto día

Basura acumulada a las puertas de la oficina de turismo de Alicante
PSPV

ALICANTE, 23 Ene. (EUROPA PRESS) -

La negociación entre representantes de los trabajadores y de la empresa adjudicataria del servicio de limpieza viaria y recogida de basuras, UTE-Alicante, ha terminado sin acuerdo tras nueve horas de conversaciones. Así, este viernes la ciudad amanecerá en su quinto día de huelga indefinida con cerca de mil toneladas de basuras en las calles.

La reunión ha comenzado en torno a las 10.00 horas y ha terminado minutos antes de las 19.00 horas "sin acuerdo" y con la empresa "que lo quiere todo", según ha indicado a Europa Press el portavoz del comité de empresa y de huelga, David Martínez.

"Es como si quisieran que siguiéramos de huelga", mantiene Martínez en alusión a la postura de la empresa: "ni los cinco años con congelación salarial, ni cuatro años, las vacaciones como ellos quieran, la baja por incapacidad temporal como ellos quieran y la antigüedad como ellos quieran".

Las reuniones entre trabajadores y representantes de la empresa adjudicataria del servicio se retomarán este viernes a partir de las 10.00 horas.

Y mientras la negociación "está rota", la ciudad de Alicante llega este viernes a su quinto día con los residuos acumulándose en las calles --se estima que podrían ser cerca de mil toneladas ya-- y a las puertas del fin de semana, que es cuando más volumen se genera.

Al respecto, Martínez indica que "durante el fin de semana se dobla la cantidad de residuos que se recogen, sobre todo en el centro de la ciudad". "Estaríamos hablando de unas 50 toneladas más de residuos sólo en el casco histórico", apunta sobre una zona repleta de bares y pubs donde se concentra el ocio y en la que tiene especial incidencia el "tardeo", salir a tomar cañas y tapas las tardes de viernes y sábado.

"PREOCUPACIÓN" ENTRE LOS RESTAURADORES DEL CENTRO

Según explica, un representante de los bares de esa zona les trasladó que "le preocupaba bastante" esta cuestión "porque es su negocio y con basura en las calles, será más complicado", y que, de hecho, "los restauradores querían hablar con el Ayuntamiento por esta situación para que se resuelva".