Actualizado 28/06/2007 13:33 CET

Baloncesto.- La ACB supera su récord de asistencia media en la fase regular con 6.541 espectadores por partido

MADRID, 28 Jun. (EUROPA PRESS) -

La ACB logró un nuevo récord de público en la fase regular de la recién acabada temporada 2006-2007 con 6.451 espectadores de media por partido, 290 más que la mejor marca anterior que databa de 2004-2005, según anunció hoy el organismo.

De este modo, la Liga española consigue por tercer año consecutivo superar la cifra de los 6.000 espectadores por choque y, en total, más de dos millones, 2.001.438, ha seguido en directo los 306 encuentros de la primera parte del campeonato.

Por su parte, en los 'play-offs' por el título, un total de 253.638 aficionados estuvieron en los pabellones para una media de 8.454 por partido.

Además, los 18 equipos de la competición han superado los 4.500 espectadores de media por encuentro, destacando al Bruesa GBC, Real Madrid, Unicaja, Tau Cerámica y MMT Estudiantes, que han estado por encima de los 8.500.

Respecto a las jornadas, la 16 fue la de mejor promedio con 7.859 aficionados, récord absoluto de la ACB, mientras que en las otras 33, no se bajó de la cifra media de 5.000.

"Este éxito de asistencia de aficionados a las canchas ACB nos produce una satisfacción enorme. Gracias al interés de ellos y del trabajo de los clubes por ofrecer el mejor espectáculo deportivo, hemos crecido un 8,2 por ciento respecto a la temporada anterior, batiéndose el récord de asistencia", indicó Eduardo Portela, presidente la ACB.

El dirigente apuntó que "estar cerca de los 7.000 espectadores de media por encuentro" era un claro síntoma de que la Liga española es la que más público lleva a los pabellones. "Y eso es el mejor síntoma de la buena salud de la ACB", añadió.

Portela calificó la temporada de "oro" y que los 'play-offs' han sido "extraordinarios". "Las dos series de semifinales agotaron los cinco partidos, algo que no sucedía desde hace once temporadas y la final ha llegado a cuatro de una intensidad total. Es un signo inequívoco de la competitividad que existe en la Liga profesional española", sentenció.