"Podía haber esperado y mentir y seguir hasta el final, pero quise dar margen al club"
"Antes de que sea un problema y nos hagamos daño, prefiero dar un paso atrás"
BARCELONA, 28 (EUROPA PRESS)
El todavía entrenador del Barça de baloncesto, Xavi Pascual, ha asegurado este jueves que dejará el club blaugrana a final de temporada porque "sufre mucho" en el cargo y con cada derrota y que no se ve con fuerzas para liderar el nuevo proyecto deportivo, por un "desgaste" que es el motivo por el que ejecutará la cláusula de salida incluida en su contrato, vigente hasta 2028, en una decisión que calificó de "extremadamente difícil" pero también "muy madura".
"No me voy por dinero ni por ningún problema con el club. Me voy porque no tengo lo que se necesita para ganar. Estoy sufriendo cada día. Las derrotas no me permiten ser persona y aquí sufro tres veces más", confesó Pascual en una comparecencia convocada por iniciativa propia en el Palau Blaugrana, acompañado en primera fila por miembros de la estructura deportiva y directiva como el presidente interino, Rafa Yuste, el asesor de Joan Laporta, Enric Masip, el manager de la sección, Juan Carlos Navarro, y el director deportivo, Mario Bruno Fernández, además de Xavier O'Callaghan, Manolo Flores o Jordi Trias.
El técnico quiso dejar claro desde el inicio que no existe "ninguna guerra" entre él y el Barça y que tanto su "barcelonismo" como su "laportismo" siguen "intactos". "Mi relación con el club es extraordinaria. Con Juan Carlos y Mario Bruno hemos trabajado desde el primer día en la misma página y no ha habido ni un solo problema con la dirección deportiva", afirmó.
Pascual explicó que la decisión empezó a tomar forma por el "desgaste" acumulado desde su regreso al club, después de haber trabajado en estructuras deportivas distintas en las que el baloncesto era "el único deporte" de la entidad. "No soy la misma persona que se fue en 2016. Desde entonces he vivido muchas cosas y me he acostumbrado a otra manera de trabajar. Todo eso me ha ido desgastando con el tiempo", señaló.
El entrenador reconoció además que ya tuvo dudas importantes antes de aceptar volver al Barça en noviembre de 2025, convencido finalmente por Joan Laporta y Juan Carlos Navarro. "Yo lo pasé muy mal entre 2014 y 2016 y me prometí que no quería volver a sufrir así nunca más. Por eso pusimos una cláusula de salida en el contrato. Tenía miedo de volver", admitió.
"Es mi casa y es lo máximo que puedes hacer, entrenar al Barça. No hay nada más. Pero hay muchas variables. Yo decía a otros entrenadores que, si no sienten que están en la misma línea, acabarán yéndose a la calle. Y me lo tengo que aplicar a mí mismo", añadió.
Pascual detalló que tomó la decisión definitiva el sábado 16 de mayo, aunque aseguró que hasta el último momento siguió trabajando en la planificación deportiva del próximo curso. "El día 15 estaba haciendo una videollamada con Mario para intentar convencer a un jugador de que viniera al Barça. Que quede claro", remarcó, antes de lamentar las filtraciones aparecidas días después sobre su marcha.
En este sentido, explicó que quiso comunicar cuanto antes su decisión para no perjudicar al club y darle margen de maniobra de cara al futuro. "Podía haber esperado al final de temporada y seguir mintiendo a la dirección deportiva, pero tomé la decisión valiente de explicarlo ya para que el Barça pudiera reorganizarse", apuntó.
"Es imposible tener prácticamente nada con discreción. Están saliendo noticias que no son reales, pero eso forma parte de todo esto", lamentó, antes de pedir también que su salida no genere más ruido alrededor del equipo. "No convirtáis todo esto en una guerra que no existe con ninguna de las partes, porque no lo es. Y acompañad al equipo hasta final de temporada", reclamó.
Pascual insistió varias veces en que la decisión responde a una incompatibilidad entre su manera de entender el alto rendimiento y el funcionamiento actual de la sección, pero evitó cualquier tono de reproche hacia el club. "El Barça tiene su funcionamiento y su dinámica y se ha encontrado con una persona que ve las cosas de otra manera. No pretendo tener razón en nada. Simplemente, los ritmos y la manera de funcionar no son los que me hacen sentir bien ni pensar que así puedo liderar al equipo para ganar", explicó.
"Que venga otra persona que se sienta de maravilla y pueda liderar esto para ganar. No se trata de acusar a nadie", añadió el técnico, que aseguró haber cambiado mucho desde su primera etapa en el banquillo blaugrana. "He cambiado sustancialmente en mi manera de ver el deporte, las estructuras de club y la velocidad de ejecución. El deporte actual exige ir muy rápido en todo", comentó.
EN CASO DE SEGUIR; "NOS HARÍAMOS DAÑO"
En una de las reflexiones más profundas de la comparecencia, Pascual admitió que continuar podía acabar deteriorando su relación con el entorno y con el propio club. "Tengo una manera de pensar que me ha hecho desgastarme muchísimo y ha llegado un punto en que siento que no soy la persona más adecuada para liderar lo que viene, que es muy bonito, porque nos haríamos daño. Porque soy como soy y me acabaría peleando con todo el mundo. Necesito las cosas de inmediato", reconoció.
"Esta sección funciona de una manera y yo soy de otra. Antes de que sea un problema prefiero dar un paso atrás, porque lo que viene es bueno, mejor de lo que teníamos. En un ejercicio de sinceridad, no de inmolación, esta sacudida va a ir muy bien y lo que venga será muy positivo", añadió.
El técnico también defendió el trabajo realizado junto a Juan Carlos Navarro y Mario Bruno Fernández para construir una plantilla competitiva pese a las limitaciones presupuestarias. "Hemos trabajado muy duro para intentar igualar potencias económicas más altas. Mario y Juan Carlos han trabajado superbien y el equipo será extremadamente competitivo si se puede acabar de cerrar la plantilla de la mejor manera posible", aseguró.
Pascual, eso sí, reconoció que le ha marcado especialmente no haber logrado clasificar al Barça para el 'Playoff' de la Euroliga. "Es la primera vez que no meto al Barça en cuartos de final y no me lo perdonaré nunca. Soy así. No puedo perder con el Barça, no lo soporto. Y eso es lo que me ha destrozado", confesó.
Pese a ello, defendió el potencial del proyecto y aseguró que el futuro de la sección es "mejor" que el presente actual. "Si este grupo pudiera continuar dos o tres años más podríamos compensar la diferencia económica con los jóvenes y seguir el camino del fútbol o del fútbol femenino. Estoy convencido de que el equipo estará arriba de todo", manifestó.
También negó que el club le haya empujado a salir. "El Barcelona no me ha despedido, he decidido irme yo. Es más noticiable esto que lo contrario", afirmó Pascual, que insistió en que Joan Laporta, Rafa Yuste y Enric Masip hicieron "todo lo posible" para convencerle de continuar.
"Llegué más por corazón que por cabeza y me iré con una conexión corazón-cabeza. No creo que me veáis marchándome mal. Pero nada cambiará ya, aunque ganemos la Liga Endesa", reiteró.
Pese a anunciar su adiós, Pascual pidió unidad para afrontar el tramo final de temporada y aseguró que plantilla y cuerpo técnico están "en la misma página" para intentar cerrar el curso con éxito en los playoffs. "Queremos hacer este último baile juntos y terminar con victorias. Los próximos años serán años muy cerca del éxito y seré muy feliz si eso pasa", concluyó.