MADRID, 21 Oct. (EUROPA PRESS) -
El Real Madrid realizó un último entrenamiento a puerta cerrada antes de enfrentarse mañana al FC Barcelona en el gran clásico del fútbol español, en una sesión de trabajo que duró dos horas y estuvo protagonizada por la lluvia y los ejercicios tácticos.
Tras la habitual charla del técnico del Real Madrid, Fabio Capello, los jugadores realizaron el calentamiento, dirigido por Massimo Neri, durante 15 minutos con ejercicios variados.
Capello cambió la sesión combinada de gimnasio y campo de la jornada de ayer por la velocidad y el trabajo de presión y circulación de balón. El preparador italiano volvió a contar con todos sus efectivos, excepto Míchel Salgado, que apura su recuperación en solitario.