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El piloto español Alejandro Cachón, con su Toyota Yaris Rally2, con el apoyo de Repsol, en el Rally de Portugal 2026. - Europa Press/Contacto/Nikos Katikis
MADRID, 26 May. (Del enviado especial de EUROPA PRESS Adrián Rodríguez) -
El piloto español de rallies Alejandro Cachón, del Toyota Gazoo Racing Spain con el apoyo de Repsol, es presente y futuro del motor en España y Europa Press comprueba en primera persona, ocupando el lugar habitual del copiloto Borja Rozada, cómo es desde dentro un coche de la categoría Rally2.
"He mirado con Borja (Rozada) unas notas esta mañana, antes de que llegárais, pero es como ir de memoria". Así explicó el asturiano, supercampeón de España en 2024 y que tiene el objetivo de ascender al Mundial, el World Rally Championship (WRC), cómo prepara el tramo organizado por Toyota y Repsol para descubrir qué se siente al montar en un coche de rally.
El escenario elegido fue el Castillo de Viñuelas, en la localidad madrileña de Tres Cantos, un Palacio del siglo XVIII en una finca natural con más de 3.000 hectáreas. Entre la fauna, se estableció un tramo de unos 6 kilómetros en el que Cachón mostró sus habilidades en este tipo de terrenos.
Pero el propio Alejandro Cachón reconoce que va a un "30-40 por ciento" respecto a una prueba oficial del WRC2, campeonato en el que marcha octavo tras participar en Croacia, Canarias y Portugal, donde se retirço por un fallo mecánico.
El de Cangas del Narcea roza los 170 km/h y no muestra ningún ápice de intranquilidad. De hecho, no se le va la sonrisa de la cara, conduce con una mano mientras con la otra sube y baja marchas, o echa el ancla con el freno de mano, mientras el Yaris con el color naranja de Repsol no deja de derrapar.
El coche, con 300 cv, pasa a centrímetros de algún muro y los árboles se dejan atrás en segundos, como se puede ver por la ventanilla mientras piloto y copiloto van bien sujetos con los cinturones y el casco. La sensación de adrenalina no se va hasta minutos después de bajar del coche, y el tramo, al final, se hace corto. Al contrario que en otras disciplinas, en los rallies las sensaciones se multiplican y son muchos más reales.
Todo esto, con la mirada, como siempre, de Repsol hacia la sostenibilidad. Y es que el Yaris de Cachón monta lubricantes desarrollados en el TechLab de la compañía energética, que destacan por su baja volatilidad, reduce la fricción y posee una alta resistencia al desgaste, la corrosión y la formación de espuma.