Ana Alonso, en su llegada a Granada tras ganar dos bronces en los JJ.OO. de Invierno de Milán-Cortina d'Ampezzo 2026. - Álex Cámara - Europa Press
MADRID, 1 Mar. (EUROPA PRESS) -
La española Ana Alonso espera que el atropello que sufrió el pasado 5 de octubre "sea solo una anécdota" dentro de su trayectoria en la élite del esquí de montaña, deseando "seguir muchos más años consiguiendo éxitos", para un palmarés donde brillan dos bronces conquistados en los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina d'Ampezzo 2026.
Primero ganó su metal individual en la prueba de esprint y luego otro en relevos junto a Oriol Cardona, siendo ambos agasajados en su vuelta a España. "Muy bonito, estamos recibiendo muchísimo cariño y muchísimos mensajes de enhorabuena. Nosotros sabíamos que veníamos a los JJ.OO. con opciones de hacer medallas, pero yo creo que no éramos conscientes de la repercusión que podían tener estas medallas", ha comentado la esquiadora andaluza durante una entrevista con Europa Press.
"Están siendo también muy cansados estos días porque no hemos tenido mucho tiempo de poder estar en casa y sobre todo asimilar lo que hemos conseguido y dormir las horas que necesitamos. Pero es por una buena causa, al final toda la repercusión que estamos teniendo y las visitas que hemos hecho a la Casa Real y al presidente del Gobierno son muy especiales y nos han hecho mucha ilusión", ha admitido al respecto.
Alonso fue atropellada el pasado otoño cuando entrenaba y se recuperó a contrarreloj para llegar a la cita olímpica en Italia. "Yo espero que sea solo una anécdota, que pueda seguir muchos más años consiguiendo éxitos. Sobre todo, lo que más, que me respeten las lesiones porque los últimos dos años han sido bastante duros en este aspecto", ha asegurado.
En ese sentido ha apuntado que "lo del accidente fue una catástrofe", pero que "también ha sido una forma de demostrarme a mí misma que, cuando tú crees al 100% en algo, eres capaz de conseguirlo". No en vano, en su preparación tuvo que aumentar mucho "la fuerza en el gimnasio".
"Yo hacía dos o tres días de fuerza a la semana de normal antes del accidente, una hora cada día; y de pronto hacía fuerza todos los días, tres horas cada día. Acababa muy cansada porque no estaba acostumbrada a ese nivel de exigencia, de fuerza, y fue muy intenso", ha desvelado.
No obstante, ella "sabía que tenía que hacerlo" para cumplir con su reto de recuperar el tono físico hasta llegar bien a Bormio. "Porque, si no me operaba, tenía que hacer fuerza. Así que era una cosa por la otra y al final ha salido todo bien, que es lo importante", ha señalado.
Así, Alonso ha reflexionado sobre cómo aprovechar la estela del éxito español. "Precisamente con estos Juegos lo que se ha hecho en Sierra Nevada del Olympic Festival ha podido ser una gran motivación. He estado viendo vídeos de cómo se vivió allí en la Plaza de Pradollano y lo que más había eran niños pequeños", ha destacado la esquiadora granadina.
"Y cuando unos niños de tu país ven que la gente que está allí compitiendo está consiguiendo grandes éxitos, es más fácil que quieran practicar este deporte. De hecho a mí ya me han venido varios diciéndome: '¡Yo quiero hacer 'skimo', quiero hacer 'skimo'!'. Darle repercusión en grandes sitios y en grandes medios creo que es una cosa muy importante", ha opinado la flamante doble medallista olímpica.
De cara a Alpes Franceses 2030, el 'skimo' podría tener más peso. "La prueba reina de nuestro deporte es la individual; no el esprint, sino una modalidad que se llama individual y que es totalmente fuera de las estaciones, en la montaña y sin medios mecánicos", ha explicado Alonso.
"Entonces, cuando el esquí de montaña se hizo olímpico, se crearon estas disciplinas para que fueran más vistosas", ha aludido al esprint y a los relevos. "Pero nuestra prueba reina, que es la individual, no está. Entonces lo que se está luchando y por lo que Francia sabemos que va a meter mucha presión es por que esa prueba pueda estar en los siguientes JJ.OO. y todos esperamos que así sea", ha agregado.
"UNA PARTE DE MÍ SIEMPRE CREYÓ, PERO ERA COMO CREER QUE PODÍA VOLAR"
Además, ha analizado la medalla del relevo. "Sabíamos que podíamos conseguirla, de hecho queríamos luchar por el oro y finalmente fue bronce, pero sí que la teníamos como un poco más asegurada", ha dicho al respecto. "La otra sí que fue... Una parte de mí siempre creyó en ella, pero sabía que era como creer que podía volar, la del esprint. Yo creo que por eso, por esa capacidad que he tenido de creer muchísimo en mí, pues la pude conseguir y es un regalo", ha apostillado la de Granada.
Por último, ha identificado "las transiciones" como lo más difícil de la carrera en parejas. "Porque nosotros sabemos que somos muy buenos haciéndolas; pero cuando te has pasado de rosca, que fue lo que me pasó a mí, llegas y la haces así... Yo no fui consciente de que la estaba haciendo fuera de sitio, pero sí que esas transiciones yo las puedo hacer en 12 segundos y las hice en 23 o 24 segundos", ha lamentado.
"Entonces, claro, cuando pierdes 10 segundos en cosas que sabes que puedes hacerlas mejor, con lo que luego cuesta recortarlas subiendo... pues da mucho coraje. En las transiciones, cuando tú eres consciente de que no las estás haciendo bien, es cuando peor lo pasas", ha concluido.