MADRID, 1 Dic. (EDIZIONES)
10 + 1 malos hábitos de los que no saben moverse en transporte público
¿Qué puede salir mal en un supermercado? ¿Qué sea caro? ¿Qué la fruta esté pocha? No te creas, muchas veces detrás de las peores experiencias entre barras de pan y merluzas están los clientes y su increíble -y esperemos, inconsciente- capacidad para molestar.
Para comprobar si perteneces al club de los buenos compradores o si eres de los pesados que deberían tener la entrada vetada en todos los supermercados del país y hacer la compra online, échale un vistazo a este decálogo:
1. NO TE CUELES. Ni descuentos, ni un carro gratis, ni siquiera un jamón. Nada de esto está esperando en la caja para el primero que llegue, así que tranquilízate que todo el mundo tiene la misma prisa por pagar. Ah, tampoco nos gusta que te pongas pegado a nosotros en la fila hasta el punto de que tus pies choquen con los nuestros y notemos tu aliento en la nuca.
2. NO GUARDES EL SITIO. "Dejo esto aquí un momento que se me han olvidado las zanahorias". Sí, esa señora lo ha vuelto hacer. Deja la cesta en la cola, se va y encima pretende que no pasemos antes que ella aunque sea su turno y no esté en la fila. Este tipo de personas tienen que desaparecer de los supermercados, igual que en su día lo hicieron los chicles Boomer y todos logramos sobrevivir.
3. USA LOS GUANTES. ¿Eres de los que tocas las frutas en el súper? Puede que antes de ir a comprar te hayas sujetado en la barra del autobús, hayas tocado a tu perro o hayas utilizado el teclado de tu oficina que tantas y tantas personas usan. ¿De verdad necesitas que te convenzamos para que te pongas los guantes?
4. ¿QUIERES COGER LOS PRODUCTOS DEL FONDO? HAZLO CON CUIDADO. Entonamos el mea culpa, nosotros también cogemos lo que está en el fondo más que nada porque suele caducar más tarde. Eso sí, tratamos de hacerlo con cuidado y sin tirar todo para que no parezca que ha pasado por ahí el Katrina.
5. LOS ENVOLTORIOS NO SE ABREN. Yo no me compraría algo que ya está abierto ¿Y tú? Una botella de agua, un desodorante o hasta el bote de Cola Cao. No seas guarro y si tienes alguna duda pregunta al personal que para eso está.
6. LOS PASILLOS NO TE PERTENECEN. Un buen comprador deja de serlo cuando mira el etiquetado de los productos y se planta en medio del pasillo junto a su cesta. ¿Alguna vez habéis ido en coche y os habéis topado con un grupo de vacas y no os ha quedado otra alternativa que parar el coche y esperar? Esa sensación de impotencia es la que sentimos cuando te vemos en medio del pasillo.
7. SI NO TIENES NÚMERO NO ERES NADIE. El muerto en el entierro, el niño en el bautizo y el número en el supermercado. La importancia de coger número si uno va a la carnicería o a la pescadería es enorme. Los que vienen y gritan un "¡voy yo!" se merecen ser golpeados con una pescadilla como mínimo.
8. NO ESTÁS EN UN RESTAURANTE. ¿Ves mesas y sillas? No, por eso espérate a pagar y ya cuando salgas te comes todas las bolsas de patatas fritas.
9. PIENSA EN EL QUE VA DETRÁS EN LA CAJA. ¿Qué sentido tiene quedarse detrás custodiando los productos que has puesto en la cinta y no dejar que la persona que está detrás de ti ponga los suyos? Piensa un poco, aún no los has pagado así que nadie te los va a robar.
10. ¿MUCHOS ARTÍCULOS? SÉ CORTÉS Y DEJA PASAR. La cortesía es gratis y además, por lógica, si haces la compra del mes y ves que detrás de ti hay alguien que lleva dos cosas, déjale pasar que solo va a tardar 40 segundos.