Bruselas denuncia que edificios enteros se destinan al alquiler turístico en plena crisis de vivienda

Defiende la implicación de la UE y rechaza "cruzarse de brazos" cuando los ciudadanos "esperan que quienes toman las decisiones actúen"

Archivo - El comisario europeo de Energía y Vivienda, Dan Jorgensen.
Archivo - El comisario europeo de Energía y Vivienda, Dan Jorgensen. - PATRICIA DE MELO MOREIRA - Archivo
Europa Press Economía Finanzas
Publicado: miércoles, 7 octubre 2026 13:13

BRUSELAS, 7 Oct. (EUROPA PRESS) -

El comisario europeo de Energía y Vivienda, Dan Jorgensen, ha alertado este miércoles de que en "demasiados casos" se están comprando edificios enteros con el único objetivo de destinarlos a alquileres de corta duración, una práctica que, a su juicio, está creando "hoteles en la sombra" en inmuebles que podrían utilizarse para dar respuesta a la falta de vivienda.

"En demasiados casos vemos que se compran edificios enteros con el único propósito de destinarlos exclusivamente a alquileres de corta duración, o que las personas se ven obligadas a abandonar sus pisos o casas porque resulta más rentable utilizarlos únicamente para este tipo de alquiler", ha advertido durante un debate sobre la crisis del coste de la vida en el pleno del Parlamento Europeo en Estrasburgo (Francia).

El político danés ha reconocido que estos arrendamientos pueden resultar positivos cuando, por ejemplo, un propietario alquila durante unas semanas una habitación o su vivienda para obtener unos ingresos adicionales, pero ha diferenciado estas situaciones de aquellas en las que inmuebles completos se dedican únicamente a esta actividad.

"Hemos creado un sistema en el que, en la práctica, tenemos hoteles en la sombra donde podría estar viviendo gente", ha lamentado el comisario, que ha defendido dar a los Estados miembro, ciudades y regiones "herramientas" para regular mejor estas situaciones.

En este sentido, ha recordado que la Comisión ha presentado una propuesta sobre vivienda asequible que aborda este "problema" y ofrece un marco jurídico para que los Estados miembro, ciudades y regiones puedan "regular mejor" estas situaciones, aunque ha recalcado que Bruselas "no está obligando a ningún Estado miembro" a hacerlo.

"No es en absoluto un ataque al derecho a la propiedad privada, sino un intento de analizar qué funciona en algunos países y no se está aplicando en otros, y de ofrecer estas herramientas. Esto puede funcionar a corto plazo", ha señalado.

Entre otras cosas, la propuesta presentada por el Ejecutivo comunitario en septiembre --cuya forma definitiva aún deben negociar entre el Consejo (gobiernos) y Eurocámara-- condiciona este tipo de restricciones a que las autoridades demuestren con datos que existe una presión significativa sobre la disponibilidad o asequibilidad de la vivienda durante al menos tres años y que la medida planteada es proporcionada y no puede sustituirse por alternativas menos restrictivas.

Las actuaciones deberán además limitarse a las zonas identificadas como "tensionadas" y tendrán una duración máxima de cinco años, aunque podrán revisarse. Además, Bruselas advierte de que estas medidas no pueden sustituir a soluciones estructurales frente a la escasez de vivienda, como aumentar la oferta o la renovación del parque existente.

CONSTRUIR Y REHABILITAR "MUCHO MÁS"

Precisamente, Jorgensen ha insistido en que afrontar la crisis exigirá cambios a largo plazo y ha reclamado construir y rehabilitar "mucho más", además de aprovechar edificios destinados actualmente a otros usos para convertirlos en viviendas.

"Tenemos que construir mucho más. Tenemos que rehabilitar mucho más. Tenemos que utilizar edificios que hoy se destinan a otras cosas como viviendas para las personas en el futuro", ha defendido el responsable europeo de vivienda, que también ha apuntado a posibles cambios estructurales en la regulación del mercado inmobiliario.

El comisario ha reconocido que buena parte de estas soluciones corresponderán a los Estados miembro, pero ha rechazado que ello impida actuar también desde Bruselas y ha señalado, entre otras medidas, los cambios introducidos en las reglas de ayudas de Estado para facilitar la construcción de vivienda asequible.

En este contexto, ha alertado de que el precio de la vivienda ha aumentado alrededor de un 60% de media en Europa durante la última década, hasta el punto de que para muchas personas "resulta imposible" comprar una casa o encontrar un alquiler que puedan permitirse.

"Vemos a jóvenes que a menudo siguen viviendo con sus padres hasta los 30 años. Si es una elección y es algo que quieren, está bien, por supuesto, pero si es algo que tienen que hacer porque no pueden permitirse encontrar un lugar para ellos mismos, no solo es un problema para la persona, que no puede formar una familia, estudiar lo que quiere porque tiene que mudarse para hacerlo o aceptar el trabajo que le ofrecen, sino que también es un problema para nuestras sociedades", ha advertido.

"NO PODEMOS CRUZARNOS DE BRAZOS"

El político danés ha reivindicado finalmente que la crisis de la vivienda tenga también una respuesta europea pese a tratarse de un ámbito en el que buena parte de las competencias siguen en manos nacionales, regionales y locales, al defender que cuando los ciudadanos tienen problemas "esperan que quienes toman las decisiones actúen" y que las personas a las que votan "les ayuden a resolver sus problemas".

"Y tenemos que hacerlo. Obviamente, respetando el principio de subsidiariedad y, obviamente, respetando que hay cosas que se hacen mejor a nivel local que a nivel europeo. Pero no podemos simplemente cruzarnos de brazos y decir: 'Eso corresponde a los Estados miembro'. Tenemos que actuar", ha remachado.

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