Economía/Empresas.- El TDC insta a suprimir barreras a la importación de cemento para elevar la competencia en el sector

Actualizado 31/07/2006 17:59:50 CET

MADRID, 31 Jul. (EUROPA PRESS) -

El Tribunal de Defensa de la Competencia (TDC) recomendó hoy al Gobierno eliminar las restricciones que considera que actualmente existen en España a la importación de cemento con el fin de favorecer una mayor libre competencia en el sector.

Según el organismo que preside Ramón Berenguer, las principales barreras a la importación del sector derivan de un Real Decreto sobre instrucciones para la recepción de cementos aprobado en 2003 y, fundamentalmente, de los artículos 9 y 11 de este texto, aquellos en los que especifica toda la documentación que se tiene que aportar sobre el suministro de cemento del exterior y sobre los controles para su recepción.

Para el TDC, las exigencias recogidas en este texto representan una "intervención administrativa en el mercado, cuyo resultado, por su desproporción, es un comercio exterior menguado que, a su vez, incide en un menor grado de competencia en el sector".

Por ello, y dada la actual estructura oligopolista (concentrada en un pequeño número de compañías) que, según el tribunal, presenta el sector, considera que "la alternativa que ofrecen los importadores no debe desdeñarse como medio para contrarrestar el previsible poder de mercado de las empresas" que actualmente operan en España, que además es el primer país productor y consumidor de cemento de la UE.

Además asegura que las restricciones a la entrada resultan innecesarias con las actuales normativas sobre normalización y armonización técnica del sector.

OLIGOPOLIO.

Según los datos del TDC, en la actualidad, el mercado de cemento lo componen una docena de ofertas lideradas por Cemex, Portland (FCC), Holcim y Lafarge en el ámbito nacional, si bien la estructura es distinta por áreas geográficas (Cimpor es líder en el Noroeste, Holcim en el Mediterráneo y Portland en el Centro).

Además, considera que a esta "concentrada estructura de mercado" el sector suma otras barreras a la entrada, tales como la fuerte inversión que es preciso realizar para poner en marcha una planta cementera, las exigencias derivadas del Protocolo de Kioto, y la práctica que estas empresas realizan consistente en utilizar su exceso de capacidad de producción.

En concreto, las cementeras utilizan al máximo su capacidad de producción con independencia de la varias de la demanda con el fin de bajar los precios y provocar a los eventuales nuevos competidores no les resulte rentable entrar en el mercado.

Para el TDC, todas estas barreras "han dificultado la entrada de nuevas empresas, salvo a través de la compra de sociedades ya instaladas" y a ellas se ha sumado además las restricciones a las importaciones de cemento que ahora pide eliminar para contrarestar la mencionada situación de oligopolio.