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La portavoz del Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Madrid, Valeria Racu, durante una protesta por la vivienda, frente al Congreso de los Diputados, a 2 de octubre de 2026, en Madrid (España). - Gustavo Valiente - Europa Press
MADRID, 2 Oct. (EUROPA PRESS) -
La portavoz del Sindicato de Inquilinas de Madrid, Valeria Racu, ha afirmado este viernes que la acampada organizada en la Puerta del Sol de Madrid "ya no les necesita" como organización para salir adelante, por lo que la militancia de su colectivo continuará involucrada en la protesta pero "con menos presencia" a partir de ahora.
Según ha explicado Racu en declaraciones a Europa Press, tras haber desplegado a más de 200 militantes en el lugar, la iniciativa ha demostrado que "se sostiene sola" y que va "mucho más allá" del Sindicato de Inquilinas.
Racu ha detallado que este cambio de presencia responde a la necesidad de concentrar sus fuerzas en la preparación de una "huelga general" que busque una participación "histórica y muy amplia".
Para lograr este fin, la portavoz ha avanzado que el Sindicato de Inquilinas volcará su labor de sindicalismo de base en "todos los centros de trabajo, de estudio y de salud", así como en "cada barrio, casa y bloque".
MANTENER LA ACAMPADA HASTA QUE SE DECRETE LA HUELGA
Diferentes sindicatos y asociaciones han transmitido su intención de mantener la acampada hasta que se decrete la huelga general con motivo de la crisis de vivienda. En concreto, el Sindicato de estudiantes y el grupo Izquierda Revolucionaria, han propuesto a la acampada y al propio Sindicato de Inquilinas alargarla "hasta que los sindicatos de clase pongan fecha a la huelga general".
Asimismo, han pedido "confluir con la huelga educativa indefinida de Madrid" que empieza el próximo 14 de octubre y "emplazar a los sindicatos de Madrid a que la extiendan" y que "ese mismo día se convierta en una huelga general".
En relación a esto, Racu ha expresado que "debe ser la propia acampada la que decida de forma autónoma en asamblea cuánto tiempo desea prolongarse y con qué objetivos políticos". En este sentido ha señalado que existen "muchas organizaciones con muchos objetivos diferentes y con estrategias diferentes", recalcando que el Sindicato de Inquilinas es "simplemente una más".
CRÍTICAS AL CONGRESO
Además, la portavoz ha recalcado que "ocho días de poder popular han hecho más que 8 años de gobierno progresista" y ha pedido que lo ocurrido en la jornada no se perciba como una "derrota o decepción". A su juicio, lo sucedido confirma la existencia de un Congreso de los Diputados "totalmente secuestrado por el rentismo" y por los inversores.
Racu ha criticado a la derecha por actuar "arrodillada" ante los rentistas y votar "en contra de sus propios votantes", a quienes sitúa en su mayoría a favor de regular el mercado de la vivienda.
También ha cargado contra la extrema derecha, a la que acusa de instrumentalizar el malestar social para "generar discursos de odio" dirigidos contra colectivos como migrantes, feministas, personas que okupan o jubilados, evitando así señalar a los grandes tenedores de vivienda.
Ante este escenario, la representante del Sindicato de Inquilinas ha concluido que la respuesta pasa por sostener "la fuerza de la calle" para mantener la presión frente al sector inmobiliario y a la clase política.