MADRID, 13 Abr. (EUROPA PRESS) -
Las grandes empresas con mayores ingresos son las más beneficiadas por un Impuesto de Sociedades que aplica altas deducciones y bonificaciones a aquellas compañías con ingresos superiores a los 500 millones de euros, tal y como reflejan los datos de la 'Memoria Tributaria 2004' publicada por el Ministerio de Economía y Hacienda. Así, empresas con ingresos anuales de 100.000 euros, soportan un tipo efectivo que puede ser hasta diez veces superior que el de aquellas sociedades que ingresan hasta 1.000 millones de euros. Estos datos avalan las tesis de Gobierno, que ha señalado en numerosas ocasiones que las actuales deducciones y bonificaciones no son efectivas.
Las empresas con ingresos de entre 500 y 750 millones son las más beneficiadas por el Impuesto sobre Sociedades, pues disfrutan del menor tipo efectivo (19,82 por ciento) como consecuencia de las minoraciones en la cuota íntegra derivadas de las deducciones y bonificaciones. Así, aunque el tipo medio que soportaron en 2003 es del 34,75 por ciento, esos 15 puntos porcentuales nada tienen que ver a los que diferencian al tipo medio (30,24 por ciento) y al efectivo (27 por ciento) de las sociedades con rentas de entre 100.000 y 250.000 euros.
De esta manera, la distancia entre el tipo medio y el efectivo va disminuyendo a medida que se reduce el nivel de ingresos de las empresas, con lo que las sociedades con más renta y, por tanto, con mayores deducciones y bonificaciones, pagan menos a Hacienda que las empresas con menos renta.
La empresas con ingresos de entre 750 y 1.000 millones de euros pagan a Hacienda un tipo efectivo del 21,1 por ciento, aunque su tipo medio se sitúa en el 33,4 por ciento, doce puntos más. En cambio, empresas con unos ingresos de entre 50.000 y 100.000 euros soportan un tipo efectivo del 26,9 por ciento, cuando su tipo medio es del 28 por ciento, casi siete puntos más que sociedades con ingresos diez veces superiores.
En caso de las sociedades con ingresos superiores a los 1.000 millones de euros, disfrutan de un tipo efectivo del 23,68 por ciento, más de tres puntos por debajo del tipo que pagan las empresas con ingresos de entre 50.000 y 100.000 euros (26,9 por ciento).
REFORMA DEL IMPUESTO
El Gobierno ya ha hecho hincapié en esta situación en más de una ocasión. Por ello, el Ejecutivo ha planteado en la reforma del Impuesto sobre Sociedades, que entrará en vigor el próximo 1 de enero de 2007, la eliminación de todas las deducciones a razón de un 20 por ciento anual en cinco años (hasta 2011) y la reducción en paralelo del tipo efectivo hasta situarlo en el 30 por ciento (25 por ciento en el caso de las pymes).
El tipo efectivo medio en 2003 en el conjunto de las empresas que declararon en el Impuesto sobre Sociedades se situó en el 24,4 por ciento, tres décimas porcentuales más respecto al resultante en el ejercicio anterior (24,1 por ciento). Por su parte, el tipo medio fue del 32,24 por ciento, ligeramente inferior al del año precedente (32,5 por ciento), con lo que la diferencia entre ambos es de casi ocho puntos.
Hacienda explica que este movimiento contrapuesto (el tipo efectivo aumenta, pero el medio se reduce) obedece a la estabilidad de la magnitud del conjunto de minoraciones en la cuota íntegra, que se tradujo en un aumento de la cuota líquida en 2003 del 17,6 por ciento.