BILBAO, 9 Abr. (EUROPA PRESS) -
El secretario general de UGT, Cándido Méndez, mostró hoy su "radical desacuerdo" con la OPA lanzada por la empresa alemana E.On a la española Endesa y defendió la necesidad de que el sector energético esté "bajo control público".
Durante la clausura del Congreso Extraordinario de las Juventudes Socialistas Españolas, celebrado en las instalaciones de Bilbao Exhibition Centre en Barakaldo, el sindicalista criticó, de esta manera, la privatización del sector energético durante la legislatura de José María Aznar y subrayó la "disparidad" que supone esta situación en la Unión Europea.
Según explicó, mientras diez países de la UE tienen el sector energético bajo control público "para supeditarlo al interés del país", sólo hay dos países, "el Reino Unido en la etapa de Blair y España en la etapa de Aznar, que han privatizado totalmente el sector energético".
Por ello, aseguró que, desde UGT, están "en radical desacuerdo con que una empresa alemana, E.On, se quede con una empresa eléctrica española tan importante como Endesa", y lamentó que en Europa "no haya una política energética europea".
"La política de empleo, la política industrial, la política tecnológica, son políticas nacionales, no hay política europea, y la política energética es el zócalo básico para poder expandir la política industrial, tecnológica y de empleo y, por eso, necesitamos autonomía en el sector energético", advirtió.
En este contexto, consideró "muy importante" que el Gobierno central tome medidas para preservar el sector energético "para el interés general" y recalcó que este sector es, precisamente, "la base para la expansión del país en términos de empleo, en términos tecnológicos y en términos industriales".
PROCESO DE PAZ
Sobre el anuncio de alto el fuego permanente de ETA, Méndez reconoció que, hasta ahora, UGT ha mantenido la mitad de su pensamiento "abierto y vigilante" a un posible proceso de paz y la otra mitad "dedicada al trabajo serio", por lo que aseguró que, "si sigue adelante el cauce por la paz", se podrá dedicar "al cien por cien" al trabajo serio y a "defender a la clase trabajadora del País Vasco" en "un marco de libertad sindical".
Para Méndez, en la actualidad, "se ha encarado con expectativas ciertas la paz" y, en este sentido, indicó que la UGT "defenderá la paz tanto como cualquier otra organización democrática".