Zapatero defiende la nueva reforma fiscal como estímulo para la actividad económica española

Europa Press Economía Finanzas
Actualizado: jueves, 16 marzo 2006 1:01

MADRID 16 (EUROPA PRESS)

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, defendió ayer la reforma fiscal presentada por el Ejecutivo como estímulo a la actividad económica y a la creación de empleo en España, y justificó la necesidad de contar con una fiscalidad "más sencilla, equitativa y justa", especialmente para las rentas del trabajo. Durante la sesión de control al Gobierno en el Congreso de los Diputados, el ministro de Economía, Pedro Solbes también defendió la nueva reforma fiscal de la que aseguró que cuenta con "medidas específicas" que permitirán hacer frente a la financiación del futuro Sistema Nacional de la Dependencia, a pesar de la rebaja de impuestos.

El jefe del Ejecutivo, que respondió en el Pleno del Congreso a una pregunta del diputado de IU-ICV Joan Herrera sobre la reforma fiscal, recordó que los socialistas incorporaron en su programa electoral y en el discurso de investidura su "doble compromiso" en materia de fiscalidad materializado, por un lado, en la reforma del IRPF y del Impuesto sobre Sociedades y, por otro, en la lucha contra el fraude fiscal.

Zapatero defendió la política fiscal española como una "política instrumental", que compatibiliza el mantenimiento de recursos públicos suficientes para hacer una política "social y de progreso", y que al mismo tiempo permite que la economía tenga la potencialidad suficiente para crear empresas, estimular la actividad y favorecer el empleo.

Aunque desde Izquierda Unida se reprochó al Gobierno que haya aprobado una reforma fiscal que favorece principalmente a las rentas del capital y a los contribuyentes con ingresos más altos, el jefe del Ejecutivo aseguró que la reforma lo que contribuye es a crear más empleo. "Buen gobierno es aumentar el gasto social como aumentamos, presentar una bajada de impuestos y además tener un superávit público del 1,1% del PIB. Haciendo buen gobierno se puede hacer un gobierno progresista en interés de los sectores sociales más necesitados", añadió.

En el turno de réplica, Herrera afirmó que España es el "único" país de la UE en el que los empresarios aseguran ganar una media de 7.000 euros menos al año que sus trabajadores, por lo que afirmó que es necesario que la reforma fiscal permita que paguen más los contribuyentes con mayores ingresos.

"No me llame iluso sí tengo una ilusión: quiero que un Gobierno de izquierdas, haga políticas fiscales de izquierdas, por lo que le pedimos que negocie la reforma fiscal con la izquierda, desde los paradigmas que ustedes también defendían en la oposición", añadió Herrera, tras lamentar que el 30% de la rebaja del IRPF planteada por el Gobierno favorece únicamente al 5% de los contribuyentes con rentas más altas.

FINANCIACIÓN SEGURA

También se refirió ayer durante la sesión de control a la reforma fiscal el vicepresidente segundo y ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes, quien aseguró que ésta cuenta con "medidas específicas" que permitirán hacer frente a la financiación del futuro Sistema Nacional de la Dependencia, a pesar de la rebaja de impuestos.

Solbes aseguró que la reforma del IRPF es "prudente" y "moderada" con un coste estimado entre 4.000 y 4.500 millones de euros, y toma en consideración "los retos que esta sociedad y nuestra economía van a tener en los años futuros, relacionados con el envejecimiento y la dependencia". Además, insistió en que la reforma va acompañada de una ley de prevención del fraude fiscal y cuenta con una serie de medidas específicas para hacer frente a los problemas de dependencia y de envejecimiento.

El Gobierno está convencido de que con esta reducción prudente de los impuestos habrá mayor actividad económica y se dinamizará la economía, el crecimiento y el empleo. Al mismo tiempo, cree que se dispondrá de recursos suficientes para hacer frente a las obligaciones.

El ministro apuntó además que el Estado cuenta con "un superávit que sin duda alguna va ayudar a hacer frente a nuestras obligaciones futuras". Asimismo, recordó que las prestaciones serán financiadas a medias con las comunidades autónomas, que "dispondrán de una mayor capacidad fiscal en el futuro".

Solbes advirtió también que si España alcanzara los niveles de presión fiscal europeos tendría más tensiones de demanda, mayor inflación y posiblemente menos crecimiento económico a largo plazo.

En este sentido concluyó que el Estado "se encuentra en un buen momento financiero para poder abordar la rebaja del IRPF sin que se genere ningún problema en términos de financiación".

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