Archivo - Vista de la central nuclear de Almaraz, a 16 de febrero de 2026, en Navalmoral de la Mata, Cáceres, Extremadura (España). - Carlos Criado - Europa Press - Archivo
MADRID 26 Jun. (EUROPA PRESS) -
Los siete operadores nucleares operativos en España continúan operando con "total normalidad", a pesar de las altas temperaturas que en las últimas semanas están inundando el país, gracias a su diseño, preparado para mantener su actividad en condiciones de olas de calor.
"Las centrales nucleares españolas están diseñadas para operar en condiciones de olas de calor, dadas las altas temperaturas que se suelen registrar en verano en nuestro país. Disponen de torres de refrigeración, se refrigeran con agua de mar o cuentan con sistemas diseñados específicamente para afrontar estas situaciones", reza un comunicado emitido por Foro Nuclear.
En este sentido, han señalado que las centrales que se refrigeran con agua de río como Ascó I y II (Tarragona), Cofrentes (Valencia) y Trillo (Guadalajara), cuentan con torres de refrigeración, por lo que no vierten el agua utilizado directamente al río de nuevo.
Precisamente, estas torres permiten disipar el calor al aire, de tal manera que disminuyen así su temperatura y evitan el impacto ambiental que podría generarse.
Por otro lado, la central nuclear de Almaraz (Cáceres) utiliza el embalse artificial de Arrocampo, que está diseñado específicamente como sistema de refrigeración cerrado. El embalse actúa así como un gran intercambiador térmico, independiente del caudal o temperatura de un río natural, permitiendo operar a la central con normalidad en condiciones extremas de calor.
En el caso de la central nuclear de Vandellós II (Tarragona), la refrigeración ocurre a través del mar Mediterráneo. De hecho, el mar tiene una capacidad térmica mayor que la de un río, lo que significa que absorbe el calor más eficientemente sin que su temperatura aumente significativamente.
"Es importante destacar que, cuando una central nuclear reduce potencia o para debido a esta situación, se hace para proteger el ecosistema acuático, evitando liberar agua demasiado caliente al río, respetando siempre los límites regulatorios. Las paradas o reducciones de potencia en centrales por olas de calor en ningún caso afectan a la seguridad de las mismas", concluye el comunicado de Foro Nuclear.