MADRID, 22 Abr. (EUROPA PRESS) -
La organización Ecologistas en Acción pidió ayer, ante la celebración el 26 de abril del vigésimo aniversario del accidente de Chernóbil, que se aprenda la lección y se abandone la energía nuclear.
Todavía quedan en el mundo numerosos reactores como el de Chernóbil, o de modelos igualmente peligrosos, en funcionamiento, advirtió la organización en un comunicado. En concreto, funcionan 13 reactores del tipo RBMK-1000, el mismo que sufrió el accidente en 1986, que están situados en Lituania (dos en la central de Ignalia) y en Rusia (cuatro en Sosnovi Bor, cuatro en Kurks y tres en Smolensk).
Además, funcionan 11 reactores de la primera generación del tipo VVER (los VVER-440-230), de agua a presión, que fueron calificados como muy peligrosos por la propia OIEA en los primeros 90.
En cuanto a España, los ecologistas indican que la seguridad de las centrales nucleares "ha estado muy degradada por la dejadez del organismo regulador, el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) y por la falta de cultura de seguridad de los explotadores de las centrales", y apunta ejemplos como los sucesos de Vandellós II (Tarragona), de Zorita (Guadalajara) que y Garoña (Burgos), cuyo circuito primario posee piezas afectadas por una corrosión severa.
No obstante, la probabilidad de que se produzca un accidente como aquél sea muy pequeña, "las consecuencias del accidente de Chernóbil fueron tan catastróficas que hacen urgente el cierre de las nucleares y olvidarse del uso de esta peligrosa energía", señala la organización.
El número de personas afectadas por la catástrofe de Chernóbil supera ya los 7,5 millones. Las tierras contaminadas severamente son unos 160.000 km2, como la tercera parte de la España peninsular, distribuidos entre Rusia, Ucrania y Bielorrusia, república que se llevó la peor parte de la nube radiactiva, porque el viento sopló al principio hacia el norte.