Actualizado 20/08/2007 19:05 CET

Economía/Energía.- El ex primer ministro de Rumanía cree que las inversiones en energía crean "campos de confianza"

Apuesta por la unión entre gobiernos y empresa para facilitar el acceso generalizado a los servicios energéticos

SANTANDER, 20 Ago. (EUROPA PRESS) -

El ex primer ministro de Rumanía Petre Roman abogó hoy en Santander por que las inversiones en energía se erijan como un "campo de confianza" frente a la reciente crisis e incertidumbre financiera, aunque reconoció que el "principal obstáculo" en este sentido es la actitud "muy prudente" que, según dijo, mantienen en general los gobiernos y las empresas en lo referente a planificación de sistemas energéticos eléctricos.

Petre Roman, quien intervino en el encuentro sobre 'Energía y liderazgo democrático' que organiza hoy y mañana en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) el Club de Madrid, señaló que el sector inmobiliario está "estrechamente relacionado con el problema de la energía", y destacó que en los últimos 20 años "ha sido el centro de la empresa".

Como contrapartida, el ex dirigente rumano apostó por "estimular la emergencia de un campo de confianza" en el sector de la energía distribuida, algo que a sus ojos "está por ver" y "sería muy positivo".

Enfatizó el "papel fundamental" que tienen los gobiernos a la hora de "crear un entorno en el que la empresa pueda planificar para el futuro", e incidió en la importancia de los "esfuerzos internacionales" para "ayudar" a los países pobres a "participar en un esfuerzo general" a este respecto.

Petre Roman recalcó que "la clave" para la mejora en el acceso a los servicios energéticos es la tecnología, en tanto que "la clave para la implantación es el plan empresarial", dijo.

Para lograr la descentralización y la diversificación energética Roman defendió el concepto de "vecindarios autosostenibles", lo que, según explicó, se puede conseguir "con un plan de microgeneradores" que actuarían como "herramientas locales"; y gracias a "desarrollos tecnológicos" y "sistemas de información" que "ya están a la vista en este momento".

Además, el ex primer ministro de Rumanía apuntó a la necesidad de lograr "una masa de mercado que sea suficiente para que los precios (de la energía) bajen", e hizo hincapié en la "imposibilidad" de continuar con "los mismos patrones" energéticos y "buscar otros viables".

POBREZA Y ENERGÍA.

Kamal Rijal, asesor de Política Energética del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), resaltó que la solución a los problemas energéticos de los países pobres "no es cara", pues según indicó las previsiones para 2030 fijan en 11.000 millones de dólares el coste del acceso de éstos a los servicios energéticos, cantidad que se reduciría a 1.600 millones si se excluyera a India, China, Brasil e Indonesia.

Subrayó que "si no se actúa ahora" y "se mantiene el escenario actual", para 2030 un mayor número de personas de África no tendrán acceso a la electricidad y aumentará la población que no tienen acceso a combustibles para cocinar. Con estos datos, remachó que "los pobres están en desventaja en cuanto a calidad y cantidad de suministro", y subrayó la "enorme vinculación" entre el cumplimiento de los Objetivos del Milenio y el acceso a la energía.

Por su parte, el ex presidente de la República de Mauricio Cassam Uteem explicó la experiencia de su país en la generación de energías renovables a partir de la caña de azúcar para reducir la "vulnerabilidad" y la dependencia energética exterior, y frenar las emisiones de gases invernadero.