Archivo - (I-D) El secretario general de Naturgy, Manuel García Cobaleda, el CEO de Naturgy, Francisco Reynés, y el notario Fernando de la Cámara, durante la junta general de accionistas de Naturgy, a 2 de abril de 2024, en Madrid (España). Naturgy celebr - Marta Fernández Jara - Europa Press - Archivo
MADRID 18 Feb. (EUROPA PRESS) -
Naturgy negociará con el grupo Yamal LNG para abordar la fuerza mayor por su contrato a largo plazo de gas natural licuado (GNL) ruso, ante la entrada en la fase final de la desconexión energética de Europa con Rusia, con el objetivo de mitigar al máximo posible el impacto.
En rueda de prensa para presentar los resultados de la compañía del año 2025, el secretario general y del consejo de la energética, Manuel García Cobaleda, señaló que todavía no se han iniciado esas conversaciones, aunque añadió que son "incipientes", ya que hay tiempo hasta finales de este año.
Los Estados miembros de la Unión Europea adoptaron de manera definitiva un reglamento para eliminar gradualmente las importaciones de gas por gasoducto y las de gas natural licuado (GNL) procedentes de Rusia a la UE.
Esa gradualidad se inicia con los contratos de suministro a corto plazo celebrados antes del 17 de junio de 2025, entrando ya en vigor a partir del 25 de abril para el GNL y del 17 de junio para el gas de gasoducto, mientras que en el caso de los contratos a largo plazo de importación de GNL, la prohibición se aplicará a partir del 1 de enero de 2027.
Cobaleda señaló que el diseño de la Comisión Europea sostiene que esta prohibición constituye un caso de fuerza mayor, lo que permite a las empresas rescindir sus contratos sin incurrir en incumplimiento.
No obstante, añadió que, en este caso, los deberes de mitigación deben ser "mutuos", para hacer los esfuerzos necesarios "para reducir el impacto", con el objetivo de derivar así el mayor volumen de GNL a otros mercados donde no esté la prohibición.
"Cualquier cosa hay que negociarla. Están abiertas todas las opciones. Hay que hacerlo con tiempo para coger flota, pero eso es lo que hay que hacer para dar cumplimiento al contrato, ya que lo importante es que la palabra es Ley, no hemos dejado nunca de incumplir", dijo.
Lo que sí que subraya la compañía es que el aprovisionamiento físico a España de gas natural está más que garantizado, especialmente con los nuevos acuerdos con Estados Unidos, como el de Venture Global, o los ya existentes de Argelia.
DESARROLLO DE LAS RENOVABLES.
Por otra parte, el presidente de Naturgy, Francisco Reynés, señaló que, pese a que la compañía mantiene el claro "compromiso con ser un actor en la transición energético", en el caso de las nuevas renovables las inversiones se abordarán "primando el valor" y la "máxima rentabilidad".
"El problema que está teniendo el desarrollo de nueva generación a renovable es que los inversores no están dispuestos a asumir unos riesgos a unas inversiones con respecto a lo que antes tenían previsto", dijo.
A este respecto, destacó la apuesta de la compañía por las energías 'verdes', con 1,2 gigavatios (GW) en construcción que se pondrán en operación a finales del año.
Asimismo, subrayó la apuesta estratégica del grupo por el biometano "como único gas renovable competitivo", aunque lamentó la ralentización por los procesos de permisos, especialmente a nivel autonómico y local.
"Nuestro apuesta por el biometano es firme. Somos líderes en esta tecnología, pero sin poder llegar a los objetivos fijados por el retraso en ciertos permisos, pero el compromiso y los proyectos están ahí", dijo.
Asimismo, defendió que "no es incompatible" la apuesta por el biometano con el hidrógeno para la descarbonización, aunque recalcó que, a corto plazo, "siendo realista", no ve a este último en el 'mix' debido todavía a su falta de competitividad.
ALMARAZ.
Respecto a la central nuclear de Almaraz, en la que la energética es socia con Iberdrola y Endesa, Reynés insistió en que la posición de Naturgy es clara y que es necesario tiempo, antes de su cierre, y "rehacer los números".
"Pudiendo, sin discutir, si es loable o no el abandonar la nuclear, que no me toca a mí, sino al que hace la política energética, se pueden alargar los permisos hasta 2030, que no requiere de inversiones mayores y hay condiciones seguridad suficiente, para tener tiempo para analizar cuánta energía se necesitará y cuánta se podrá proveer", dijo al respecto.