MADRID 27 Mar. (EUROPA PRESS) -
La presidenta ejecutiva de Banco Santander, Ana Botín, ha reclamado en la Junta de Accionistas de la entidad financiera de 2026 una regulación "más inteligente, más proporcionada y más dinámica" con el fin de liberar capacidad financiera adicional para empresas y familias, sin "comprometer la estabilidad".
"Hoy Europa está sobrediagnosticada. Necesitamos crecer más y mejor. La estabilidad financiera es un activo estratégico, pero el crecimiento también lo es. De hecho, un bajo crecimiento es la mayor vulnerabilidad", ha explicado la presidenta de Santander durante su intervención, en referencia a los riesgos derivados por la Guerra de Irán en Europa, que anticipa que causará mayor inflación y menor avance del Producto Interior Bruto (PIB) en los países de la UE.
En esta línea, Botín ha criticado que la brecha de productividad entre Europa y otras grandes economías se ha ampliado en detrimento del 'Viejo Continente', debido, en parte, a la "acumulación de normas y regulación en todos los sectores, y en especial el financiero, lo que ha limitado su capacidad".
Así, ha recalcado: "No existe un conflicto entre estabilidad y crecimiento. No son sustitutos, sino complementarios: uno refuerza al otro y viceversa".
Por ello, ha argumentado que los retos globales como el envejecimiento, la sostenibilidad de las pensiones, y las mayores necesidades de defensa nacional e inversión en tecnologías tienen "una sola característica en común: requieren de más financiación".
De este modo, Botín ha remarcado que "Europa, con todos sus desafíos, sigue siendo el mejor ejemplo de cómo combinar democracia, economía de mercado y cohesión social", aunque ha hecho hincapié en que "para preservar ese modelo, es urgente acometer las reformas estructurales pendientes".
DIVERSIFICACIÓN PARA ELUDIR LA VOLATILIDAD
En el caso de la entidad que preside, la ejecutiva ha aclarado que la presencia equilibrada en diferentes países y negocios mitiga "sustancialmente el riesgo al reducir la volatilidad", lo que provoca, justifica, que los resultados sean "más predecibles" a lo largo del ciclo.
En este contexto, la directiva ha calificado de "excepcionales" los resultados del pasado ejercicio. En 2025, la firma alcanzó los 180 millones de clientes, un beneficio atribuido récord de 14.100 millones de euros --un 16% más que en 2024 en euros constantes-- y un alza interanual del beneficio por acción del 17%. Además de lograr una rentabilidad sobre el capital tangible (RoTE) del 15,3% y unos ingresos totales de 62.400 millones de euros.
Asimismo, Botín ha aclarado que la mejora no solo se debe a una reducción de costes --que situaron la ratio de eficiencia en el 41,2%-- sino "al avance del programa de transformación del modelo operativo 'One Transformation'".
De su lado, el margen neto fue en 2025 en torno a tres veces superior a las dotaciones, y el ratio de capital CET1 se posicionó en el 13,5%, por encima del rango operativo, proporcionando "estabilidad y sobre todo opcionalidad estratégica para crecer, invertir y revolucionar", tal y como ha alegado la presidenta del Grupo.
SANTANDER POLONIA, WEBSTER BANK Y TSB
Respecto a las operaciones acometidas durante el pasado año, la ejecutiva ha sostenido que la filial polaca "no encajaba en la estrategia de capturar efectos de red a nivel internacional", motivo por el que decidieron vender la entidad.
Con el capital liberado, el Grupo anunció dos adquisiciones: TSB en Reino Unido y Webster Bank en EEUU. De la primera, la mandataria y su equipo distinguieron "una oportunidad clara", al tener una base hipotecaria y depósitos más sólidos, un perfil de balance de menor riesgo y un margen significativo para mejorar la eficiencia de costes.
Por su parte, con Webster Bank, Botín ha reconocido que se trata de un paso adelante en su plan disciplinado para "reorientar la presencia global hacia aquellos países que muestran efectos mayores en red" y a su vez acelerar la transformación de Santander en "el mercado bancario más grande y rentable del mundo". Así, el Grupo prevé que entre ambas aporten más de 2.000 millones de euros de beneficio adicionales en 2028.
PROYECCIONES PARA 2026
De cara a 2026, la presidenta ha defendido que el objetivo es "crecer en número de clientes y generar confianza con un servicio cada día mejor".
En números, Botín ha adelantado que con "la tendencia positiva" de los resultados del primer trimestre --que todavía no han trascendido-- se confirman "todos los objetivos para el año 2026", que excluyendo las operaciones inorgánicas son alcanzar un crecimiento de ingresos a un dígito medio y reducir los costes, ambos en euros constantes, frente al año anterior.
"Hemos crecido en número de clientes y en ingresos, mientras que los costes eran más bajos en euros constantes año contra año, dando como resultado una mejora de la eficiencia de aproximadamente 250.000.000 euros y un coste del crédito dentro de lo previsto. La generación de capital en el trimestre se mantiene sólida, con una ratio CET1 que crece respecto a diciembre de 2025", ha precisado la ejecutiva.
Según el plan definido hasta 2028, la firma espera superar los 20.000 millones de euros de beneficio, una rentabilidad medida en términos de RoTE superior al 20%, una CET1 de en torno al 13% y arribar a los 210 millones de clientes. En cuanto al pago al accionista, el banco tiene como objetivo más que duplicar el dividendo en efectivo por acción para 2028, aumentando a partir de los resultados de 2027 al 35%.
En paralelo, a lo largo de este plan, se estima generar más de 50.000 millones de euros de capital para financiar tanto el crecimiento rentable como la remuneración al accionista.
LA IA: 1.000 MILLONES DE EUROS EN VALOR HASTA 2028
Por otro lado, la principal ventaja que la directiva identifica en el Grupo frente al resto de la competencia se encuentra el desarrollo de la Inteligencia Artificial (IA), que la entidad ya aplica.
"Está ya desplegada en el 50% del Grupo y estamos trabajando ya en la siguiente generación, 'Gravity 2.0', que es un modelo de plataforma integral diseñado para competir y funcionar en el mundo de la IA, lo que nos va a permitir seguir mejorando a todos los niveles", ha especificado Botín.
Respecto a su utilidad, la ejecutiva ha expuesto que servirá para "analizar mejor los riesgos, prevenir el fraude, personalizar servicios y ampliar el acceso al crédito". Y ha vaticinado que "va a ser probablemente la mayor transformación económica y social desde la revolución industrial".
Por el momento, la entidad ha integrado la tecnología en dos dimensiones: una defensiva, aplicada a la productividad; y una ofensiva, enfocada en la ampliación del alcance.
Con ellas, Banco Santander prevé generar en conjunto más de 1.000 millones de euros en valor desde ahora hasta 2028 y pronostica, en palabras de la propia presidenta, que "va a ser una palanca clave para mejorar la eficiencia del grupo en alrededor de un punto porcentual, tanto sobre los ingresos como sobre los costes".