Actualizado 30/09/2008 14:20 CET

Economía/Finanzas.- Dimiten el presidente y el consejero delegado de Dexia tras el rescate gubernamental de la entidad

BRUSELAS, 30 Sep. (EUROPA PRESS) -

El presidente del consejo de la firma financiera franco-belga Dexia, Pierre Richard, y el consejero delegado de la entidad, Axel Miller, dimitieron hoy de sus cargos coincidiendo con la intervención orquestada por los gobiernos de Bélgica, Francia y Luxemburgo, que inyectarán 6.400 millones de euros en el banco para hacer frente a los problemas de solvencia de Dexia, según informó el grupo financiero.

El consejo de la firma franco-belga aceptó la dimisión de Richard y Miller, aunque solicitó a ambos que continúen velando por la gestión de los asuntos cotidianos de la entidad hasta que sus sucesores sean designados.

Después de haber permanecido suspendida desde primera hora de la mañana, la cotización de las acciones de Dexia registraba fuertes ascensos en su vuelta al parqué belga y subían un 11,88% a las 12.01 horas.

SEGUNDO RESCATE BANCARIO EN BÉLGICA.

El primer ministro belga, Yves Leterme, anunció hoy tras una larga noche de negociaciones que los gobiernos belga, francés y luxemburgués han llegado a un acuerdo para inyectar 6.376 millones de euros al banco franco-belga Dexia, una operación destinada a dar tranquilidad a los mercados después de que los títulos de la entidad financiera perdieran ayer en bolsa casi un 30%.

De estos casi 6.400 millones de euros, Bélgica aportará 3.000 y Francia otros tantos a través de la Caja de Depósitos y Consignaciones mientras que Luxemburgo destinará al plan de salvamento 376 millones, según informan los medios locales.

A nivel belga, la ayuda se reparte en tres polos. El Estado federal aporta 1.000 millones de euros y las regiones harán lo propio: Flandes pondrá 500 millones, Valonia 350 millones y Bruselas 150 millones. Los 1.000 millones restantes corresponden a los accionistas institucionales, entre ellos el holding comunal Arcofin y Ethias.

Desde que a primera hora de la mañana de ayer se iniciara el hundimiento bursátil de Dexia por los rumores de un inminente aumento de capital, tanto el ministro belga de Finanzas, Didier Reynders, como su homóloga francesa, Christine Lagarde, anunciaron que estaban dispuestos a intervenir.

Durante la tarde se celebró una reunión en la que participaron el ministro valón de Economía, Jean-Claude Marcourt, el ministro flamenco de Finanzas, Dirk Van Mechelen, y el ministro-presidente de Bruselas, Charles Picqué, acompañado de su ministro de Finanzas, Guy Vanhegel. También participó un representante del Gobierno francés. El encuentro se reanudó por la noche y continuó hasta cerrar el acuerdo.

Dexia se ha visto particularmente afectado por la crisis de las hipotecas de alto riesgo en Estados Unidos a través de su filial norteamericana FSA, que ha tenido que recapitalizar. Desde principios de año, el valor de sus acciones ha caído casi un 60%.

Dexia es el segundo banco belga salvado por los poderes públicos tras la nacionalización parcial de Fortis llevada a cabo el pasado domingo. Ese día, Bélgica, Países Bajos y Luxemburgo acordaron inyectar en la entidad belga-holandesa 11.200 millones de euros a cambio de controlar el 49% del capital.