Actualizado 09/01/2012 14:57 CET

Morgan Stanley prevé que la economía española vuelva a entrar en recesión y se contraiga un 1,7% en 2012

Incide en la reforma del mercado laboral y propone subir el IVA para poder reducir las cotizaciones

LONDRES, 9 Ene. (EUROPA PRESS) -

La economía española volvió a registrar un crecimiento negativo en los tres últimos meses de 2011, una contracción que se prolongará al menos durante la primera mitad de 2012, llevando a España de nuevo a la recesión y a registrar una contracción en el conjunto del año del 1,7%, según las estimaciones de Morgan Stanley.

En un informe sobre la economía europea, la entidad, que prevé que en 2013 la economía española registre un crecimiento plano, señala que serán necesarios nuevos ajustes para cumplir los objetivos fiscales marcados e incide en la importancia de que se lleven a cabo "profundas reformas estructurales", que incluyen una mayor reestructuración del sector bancario.

Morgan Stanley señala que la contribución del sector exterior al crecimiento ha sido el principal motor de la suave recuperación de España, pero en los últimos meses ha disminuido, y es probable que siga cayendo, como consecuencia de la ralentización de las principales economías de Europa. Si a esto se suma la débil demanda doméstica, en parte debido a los ajustes, se constata que los últimos objetivos fiscales eran "demasiado ambiciosos" para ser alcanzados.

En este sentido, destaca que, aunque aún queda mucho por hacer, España ha conseguido reducir sus desequilibrios, con un déficit por cuenta corriente más contenido y un ajuste considerable de la inversión en construcción. Sin embargo, España todavía está en medio de un proceso de reequilibrio, donde el principal motor del crecimiento tiene que alejarse de la demanda doméstica y pasar a sectores orientados a las exportaciones.

A este respecto, añade que los precios de la vivienda tienen que caer aún más y subraya que el desempleo es "significativamente" más alto que en cualquier otro país de la eurozona. De hecho, las previsiones del banco recogen que la tasa de paro alcanzará en 2012 el 23,8% de la población activa, después de cerrar el año en el 21,8%, para después caer en 2013 al 21%.

Morgan Stanley avisa de que, aunque España entró en la crisis con un bajo nivel de endeudamiento y superávit fiscal, se ha agotado ya cualquier margen de maniobra, y la deuda, aunque por debajo de la media de la eurozona, sigue subiendo. Así, ve improbable que la situación de España cambie de forma rápida, dados principalmente los problemas de su sector bancario y las finanzas públicas de las administraciones regionales y locales.

NUEVOS AJUSTES Y REFORMAS ESTRUCTURALES.

Por otra parte, Morgan Stanley cree que España no ha logrado cumplir su objetivo de reducir al déficit al 6% en 2011 y estima que el menor crecimiento hará más difícil alcanzar la reducción prevista. Pese a ello, subraya que España parece estar trabajando en un plan "creíble" para limitar el gasto regional y sanitario.

De hecho, cree que si se mantienen sólidos los fundamentos del Gobierno central, la transparencia, la frecuencia y las cuentas a nivel regional pueden mejorar "de forma sustancial". Así, pide que se fortalezcan los mecanismos para asegurar que las autonomías cumplen sus objetivos fiscales, como las autorizaciones para la emisión de deuda, y se incremente la frecuencia de la supervisión.

Asimismo, espera que el nuevo gobierno se centre en la "larga lista" de reformas estructurales necesarias. En el ámbito laboral, sugiere que la negociación colectiva debe descentralizarse de forma más efectiva para permitir que los salarios se ajusten a condiciones específicas de las empresas y se reduzca la indexación salarial ligada a la inflación, muy extendida en España en comparación con otros países.

En esta misma línea, apuesta por reducir la presión fiscal y propone que se estudie la posibilidad de recortar las cotizaciones sociales a cambio de un incremento del IVA, que destaca que es uno de los más bajos de la eurozona. Además, cree que la supresión de la indexación ligada a la inflación podría ir acompañada de una mayor competencia en sectores no comerciales para mantener un moderado incremento de precios.

REESTRUCTURAR EL SECTOR BANCARIO CON APOYO EUROPEO.

Por otro lado, Morgan Stanley también prevé un nuevo plan para acelerar la reestructuración del sector bancario, que, en su opinión, podría incluir la creación de un 'banco malo' y la recapitalización de las cajas de ahorros, incluso con el apoyo del mecanismo europeo de rescate, que sería muy bien recibida por los inversores.

Aún así, advierte de que una cuestión clave sin responder es la inyección de capital que necesitará el sistema bancario español, algo importante no sólo para estabilizar las primas de riesgo este año, sino una "pieza clave de información" para conocer si los bancos pueden hacer frente a futuros impactos negativos.

Asimismo, cree que la perspectiva del sector bancario es el principal factor que afecta al crédito bancario en España, que se suma a una débil demanda y a limitaciones en la oferta.

Así, señala que las entidades no tienen libertad para prestar porque deben mantener un colchón de capital, lo que implica evitar caer en pérdidas inesperadas. En esta línea, Morgan Stanley agrega que la nueva regulación del sistema bancario complica aún más este panorama añadiendo limitaciones institucionales que afectan a la dinámica del crédito.